Guadalajara, capital del estado mexicano de Jalisco, amaneció el lunes en aparente calma pero con sus calles semivacías: comercios cerrados, clases suspendidas y actividades masivas canceladas. La ciudad aún resiente la ola de violencia desatada la víspera, tras la muerte del capo Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abatido durante un operativo militar en la localidad de Tapalpa, a 130 kilómetros al sur.
En un recorrido por la tercera ciudad más grande de México, la agencia EFE constató los efectos del caos del domingo: calles bloqueadas, vehículos incendiados y un ambiente de incertidumbre. Las autoridades educativas y la Universidad de Guadalajara suspendieron las clases presenciales, mientras que bancos, empresas y dependencias municipales también detuvieron sus labores.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, admitió que se vivieron “horas críticas”, con incidentes en distintos puntos del estado y del área metropolitana de Guadalajara. Afirmó que el trabajo conjunto de las corporaciones de seguridad, salud y protección civil permitió restablecer el orden gradualmente.
La Secretaría de la Defensa Nacional de México confirmó el domingo que Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, fue abatido junto a otros cuatro miembros del CJNG. Su muerte provocó disturbios generalizados, con la cancelación de conciertos y partidos de fútbol, además de dejar a decenas de turistas varados.
Un grupo de corredores que había viajado para participar en la media maratón relató que planeaban salir en convoy, escoltados por la Fiscalía estatal. “Nos encontramos con un grupo de personas que vamos a salir en convoy, custodiados por la Fiscalía del Estado, para sentirnos un poco más seguros”, declaró uno de ellos bajo anonimato. Otros mil turistas nacionales pasaron la noche en el Zoológico de Guadalajara, donde fueron resguardados por la policía municipal.
Las autoridades informaron que las instalaciones del zoológico permanecerían cerradas el lunes, mientras se aguardaba el restablecimiento total de la seguridad. Washington había presionado crecientemente al gobierno mexicano en torno a El Mencho, acusado de encabezar un “reinado de terror” y de traficar fentanilo hacia Estados Unidos. El país norteamericano ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Durante su liderazgo, el CJNG se expandió en el territorio mexicano y fortaleció rutas de tráfico hacia el norte, convirtiéndose en uno de los carteles más poderosos y violentos. Según la Secretaría de Seguridad de México, los enfrentamientos recientes dejaron 25 miembros de la Guardia Nacional muertos y alrededor de 30 presuntos delincuentes abatidos, la mayoría en Jalisco.




