Las gasificaciones en San Juan y Palo Seco están programadas para iniciar en las próximas semanas, marcando un paso significativo en la transformación del sistema energético de Puerto Rico. Las unidades #9 de la central de San Juan y las unidades #3 y #4 de Palo Seco serán las primeras en ser convertidas para operar con gas natural, como parte de un proyecto más amplio para modernizar y optimizar la generación de energía en la isla.
El proceso de conversión ha estado en discusión desde que FEMA aprobó estas gasificaciones tras el huracán Fiona en 2022. Sin embargo, el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) había determinado que los proyectos no cumplían con la política pública energética en ese momento. Josué Colón, director ejecutivo de la Autoridad de Alianzas Público-Privadas de Puerto Rico, ha reiterado la importancia de estas conversiones, que no solo optimizan la capacidad de generación, sino que también representan un avance hacia fuentes de energía más limpias.
Detalles de las conversiones
Las unidades que se convertirán tienen más de 50 años de operación y juntas tienen la capacidad de generar hasta 616 megavatios (MW). Este cambio es parte de un esfuerzo más amplio por parte del gobierno de Puerto Rico para diversificar su matriz energética y reducir la dependencia de combustibles fósiles. Genera PR, la compañía encargada de llevar a cabo estas conversiones, ha estado en contacto con el NEPR para asegurar que el proceso cumpla con todos los requisitos necesarios.
La gobernadora Jenniffer González-Colón ha enfatizado que esta transformación no solo es crucial para la estabilidad del sistema eléctrico, sino que también es un paso necesario para cumplir con los compromisos ambientales de la isla. En su reciente declaración, González-Colón afirmó: “Seguimos transformando nuestro sistema energético con acciones concretas”, lo que resalta el compromiso de su administración hacia un futuro más sostenible.
Impacto en la comunidad
La comunidad de San Juan y Toa Baja, donde se ubican estas instalaciones, espera que las gasificaciones traigan consigo no solo una mejora en el suministro energético, sino también oportunidades de empleo y desarrollo local. La iniciativa ha despertado interés en los residentes, quienes ven en este proyecto una oportunidad para revitalizar la economía local, especialmente después de los estragos causados por eventos climáticos recientes.
La implementación de estas gasificaciones será observada de cerca por diferentes sectores, incluyendo ambientalistas y economistas, quienes han expresado sus opiniones sobre el impacto a largo plazo de esta transición energética. Mientras tanto, el gobierno de Puerto Rico continúa avanzando en otros proyectos energéticos, con varias instalaciones en proceso de recuperación y modernización, como Cambalache, Vega Baja y Costa Sur, todos con el objetivo de mejorar la resiliencia del sistema eléctrico en la isla.
Fuentes: Gobierno de Puerto Rico, Gobierno de Puerto Rico, facebook.com
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