Inocencia Rodríguez, una madre dominicana de 32 años, logró obtener una fianza de $5,000 tras su arresto por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Guaynabo, Puerto Rico. Esta decisión fue tomada por la jueza federal María Antongiorgi Jordán, quien ordenó su liberación inmediata el pasado martes. Rodríguez fue detenida el 10 de julio mientras llevaba a una amiga a una cita, lo que generó gran preocupación en la comunidad.
"Estoy agradecida con Dios, con el equipo de la abogada que no me han desamparado, a mi familia, y por todas las oraciones que han hecho. Sale a la luz que se puede seguir confiando en la justicia", expresó Rodríguez al salir de su cita con el personal de ICE. Esta declaración refleja la esperanza que muchos inmigrantes depositan en el sistema judicial, a pesar de los temores que enfrentan diariamente.
El abogado de Inocencia, Pablo Mota, destacó que gracias a la intervención de la jueza, su cliente podrá continuar con su proceso migratorio. "Gracias a Dios y a la justicia, Inocencia está libre. El juez le ha otorgado una fianza de $5,000, que van a pagar hoy (martes) para que pueda continuar su trámite", comentó Mota. Se prevé que el próximo paso en el proceso de Rodríguez sea una audiencia de remoción, un procedimiento que puede ser crucial para su futuro en Estados Unidos.
La fianza de $5,000, aunque necesaria, representa una carga económica considerable para Rodríguez. "Es sacrificado, pero hay que hacerlo", admitió. Muchos inmigrantes enfrentan situaciones similares, donde la presión financiera se suma a la incertidumbre de su estatus migratorio. La abogada Angie Maldonado, quien también forma parte del equipo legal de Rodríguez, enfatizó que la situación actual pone en evidencia los retos que enfrentan los inmigrantes en el sistema judicial de Estados Unidos, que algunos han calificado como una "máquina de deportación".
Este caso ha resonado en la comunidad, generando apoyo y solidaridad entre los dominicanos y puertorriqueños. La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) ha estado monitoreando de cerca situaciones como la de Inocencia Rodríguez, resaltando la importancia de garantizar que los derechos de los inmigrantes sean respetados. En un momento donde las tensiones migratorias son altas, historias como la de Rodríguez sirven de recordatorio sobre la humanidad detrás de estos procesos.
La comunidad se mantiene atenta a los próximos pasos en el caso de Rodríguez, quien ha manifestado su deseo de continuar viviendo y trabajando en Puerto Rico, donde ha residido por más de 30 años. Con la aprobación de su Petición de Familiar Extranjero, conocida como formulario I-130, Inocencia espera que su situación mejore en los próximos meses.
Fuentes: El Vocero, ground.news, reportehispano.com
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