Un gran jurado federal en San Juan acusó a 52 presuntos miembros de la ganga conocida como “La Familia Nunca Muere”, señalada por más de 30 asesinatos y presuntas ganancias de $12,796,800 provenientes de ventas de drogas desde 2018. Según detalló el director de la Fiscalía federal en Puerto Rico, Stephen Muldrow, varios de los acusados estarían vinculados a la masacre en Cataño de febrero de 2023, donde murió un niño de 4 años y dos jóvenes.
El operativo, encabezado por agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA), fue denominado “La Figue” por su conexión con la Barriada Figueroa en Santurce. Entre los arrestados figura Edwin Rivera Pérez, alias “Bubu”, señalado por las autoridades estatales como incitador de ese ataque.
Muldrow confirmó que el caso de Cataño sigue bajo investigación y que, aunque el pliego no incluye cargos de asesinato, se evalúan varias muertes. Indicó además que los acusados enfrentan cinco cargos federales relacionados con el tráfico de cocaína, heroína, marihuana y fentanilo, en zonas de San Juan, Morovis y Cataño. Las operaciones se concentraban en los residenciales Los Lirios, Jardines de Cataño, Juana Matos, El Coquí y Nemecio Canales.
El fiscal señaló que 40 de los acusados también fueron imputados por violaciones a la ley federal de armas y que 21 poseían armas alteradas para disparar de forma automática. La supuesta organización se hacía llamar también “Los Incorregibles”, “La Colectora” o “La Cole”, y contaba con integrantes de Llorens Torres, Vista Hermosa y la Barriada Figueroa.
Muldrow explicó que los acusados utilizaban radios, celulares y redes sociales para comunicarse y promocionar su ganga y actividades ilícitas. “Usamos esa prueba en el juicio porque ellos creen que es algo de lo que deben estar orgullosos: armas de fuego, asesinatos, control de áreas y venta de drogas”, expresó.
Del total de 52 acusados, 20 fueron arrestados durante el operativo, seis permanecen prófugos y 26 ya estaban en prisión por otros casos. El principal señalado es Tomas Junior Sánchez González, alias “Father”, “Boss”, “Patrón” y “Gemelo”. Según Muldrow, algunos líderes realizaban reuniones desde la cárcel a través de teléfonos celulares ingresados ilegalmente.
El funcionario añadió que los miembros del grupo participaban en actos de violencia por amenazas percibidas, incluso en lugares públicos y frente a menores de edad. Algunos usaban chalecos antibalas, máscaras y vehículos robados para evadir la policía. Entre los prófugos están Junior Tomás Sánchez González (“Bere”, “Bereta”), Néstor González Muñiz (“Silencio”, “Mudo”), John Michael Rentas Rivera (“Dálmata”), Giann Luis Rijos Sepúlveda (“Yeesy”), Freddy Maldonado Castillo (“Sonrisa”) y Josten Anthony Ramos (“Prosper”).
Los acusados enfrentan penas de 10 años hasta cadena perpetua por narcotráfico. Por portación de armas durante un crimen de drogas, podrían recibir desde 15 años hasta cadena perpetua; y quienes modificaron armas automáticas, hasta 30 años adicionales de prisión.




