El FBI informó que encontró rastros de explosivos en un almacén de Pensilvania, como parte de la investigación sobre dos jóvenes acusados de intentar detonar bombas caseras durante una protesta frente a la residencia del alcalde de Nueva York.
Según las autoridades, Emir Balat, de 18 años, e Ibrahim Kayumi, de 19, declararon a la policía, tras ser arrestados, que se inspiraban en el grupo Estado Islámico. Ambos viajaron desde los suburbios de Filadelfia hasta Manhattan para ejecutar el ataque cerca de Gracie Mansion.
Durante el interrogatorio, Balat expresó que buscaba causar un impacto “aún más grande” que el atentado del maratón de Boston. Técnicos del FBI realizaron detonaciones controladas de los residuos hallados en un almacén público de Langhorne, sin que surgieran riesgos para la comunidad.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó el hecho como “absolutamente despreciable” y aseguró que el gobierno perseguirá a los responsables hasta llevarlos ante la justicia.
Los documentos judiciales revelan que el padre de Balat, Selahattin Balat, originario de Turquía, obtuvo asilo en EE. UU. en 1998 y luego se naturalizó ciudadano estadounidense. Emir Balat cursa el último año en la escuela Neshaminy High, aunque desde septiembre participa solo en clases virtuales. Su abogado, Mehdi Essmidi, mencionó que su cliente enfrenta “cosas complicadas” en su vida personal.
Kayumi, por su parte, vive en Newtown y se graduó en 2024 del Council Rock High School North. Registros en línea indican que sus padres administran varios restaurantes Popeyes en Filadelfia, Brooklyn y Atlantic City. Su madre había reportado su desaparición el día del ataque.
Las autoridades sostienen que ambos se infiltraron entre manifestantes en una protesta antiislámica encabezada por el activista de extrema derecha Jake Lang, crítico del alcalde Zohran Mamdani, primer musulmán en ocupar ese cargo. Fotografías del evento muestran a Balat lanzando un artefacto que contenía explosivo TATP, tuercas y tornillos, aunque no llegó a estallar.
Ambos jóvenes fueron arrestados y permanecen detenidos sin fianza, acusados de intentar proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera y de usar un arma de destrucción masiva.
La comisaria de policía de Nueva York, Jessica Tisch, declaró que no hay evidencia de vínculo con la guerra en Irán, pero la ciudad continúa en máxima alerta. El martes se evacuó un parque cercano a la Mansión Gracie tras hallarse un objeto sospechoso, que finalmente resultó inofensivo.




