El Negociado Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) despidió a varios agentes que participaron en la investigación sobre el presidente Donald Trump por la retención de documentos clasificados, según confirmaron fuentes citadas por The Associated Press.
Los despidos forman parte de una purga más amplia impulsada por el director Kash Patel, designado por Trump, quien en el último año ha removido a decenas de empleados considerados contrarios a la agenda de la administración. El Departamento de Justicia también ha efectuado despidos masivos de fiscales desde que Trump asumió el cargo el año pasado.
La Asociación de Agentes del FBI condenó la medida al considerarla ilegal y una amenaza para la seguridad nacional. En un comunicado, la organización sostuvo que estas acciones “debilitan a la Oficina al despojarla de conocimientos críticos y desestabilizar a la plantilla, socavando la confianza en el liderazgo y poniendo en peligro la capacidad de la Oficina para cumplir sus objetivos de contratación”.
La más reciente ronda de despidos incluyó a empleados que participaron en la investigación del caso Mar-a-Lago, que derivó en un allanamiento del FBI al resort de Trump en Florida. El proceso federal acusaba al presidente de retener documentos de alto secreto de su primer mandato y obstaculizar los intentos del gobierno para recuperarlos.
De acuerdo con las fuentes, se despidió a por lo menos diez empleados. Los informantes hablaron bajo condición de anonimato debido a la naturaleza confidencial de los movimientos de personal.
El FBI también habría cesado a agentes que trabajaron en otra pesquisa sobre los esfuerzos de Trump para revertir los resultados de las elecciones presidenciales de 2020. Esa investigación, al igual que el caso Mar-a-Lago, fue desestimada por el abogado especial Jack Smith tras la victoria electoral de Trump en noviembre de 2024, siguiendo las normas del Departamento de Justicia que impiden acusar a un presidente en funciones.
La información sobre los despidos se conoció el mismo día en que Patel declaró a Reuters que el FBI, bajo la administración Biden, había obtenido sus registros telefónicos y los de Susie Wiles, actual jefa de personal de la Casa Blanca, cuando ambos aún eran ciudadanos privados en 2022 y 2023.




