Las autoridades podrían radicar cargos este viernes contra un joven de 27 años, residente de Adjuntas, quien habría admitido ser responsable de incendiar dos iglesias en ese municipio.
El teniente Lyonel Romero Rivera, director del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Utuado, informó a El Nuevo Día que el sospechoso fue detenido en el casco urbano de Adjuntas durante la tarde del jueves y se encuentra bajo custodia de la Policía.
“La investigación realizada por los agentes del CIC, tanto entrevistas a testigos y personas que han cooperado, como la corroboración mediante cámaras de seguridad, nos llevan a este individuo”, explicó Romero. Agregó que el sospechoso realizó admisiones relacionadas con ambos incendios.
“No puedo entrar en cuanto a lo que expresó. Pero puedo garantizar que hizo admisiones de lo ocurrido y dio detalles de cómo fueron los hechos”, indicó el oficial, quien añadió que el joven no habló de un posible motivo.
Según Romero, las autoridades entienden que el individuo habría actuado solo, basándose en sus declaraciones y en la evidencia recopilada.
Los incidentes ocurrieron entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves. El primero se reportó a las 10:30 p.m. en la Iglesia Cristiana Manantial de Vida, en la calle Canas, donde se utilizó un acelerante en el área frontal, causando daños en la puerta principal y la pintura de la estructura.
El segundo incendio se registró a las 12:28 a.m. en la Parroquia San Joaquín y Santa Ana, en la calle Ruiz Rivera, donde también se usó un acelerante para provocar fuego en las áreas laterales y frontales del templo.
El padre Federico Ávila Piña, de esa parroquia, explicó que el incendio no logró propagarse al interior: “Solamente rociaron alrededor de las paredes con gasolina o algún otro material. No alcanzó a entrar el fuego al interior del templo”, dijo.
Las llamas afectaron la pintura de la fachada y parte del sistema de agua. Hasta el momento, no se ha estimado el monto total de las pérdidas materiales en ambas iglesias.




