La falta de agua en Puerto Rico ha llevado a los industriales a activar sus planes de contingencia, en medio de una crisis que afecta la operatividad de uno de los sectores más importantes de la economía. La Asociación de Industriales de Puerto Rico (AIPR) ha solicitado al Gobierno la activación del Puerto Rico Business Emergency Operations Center (BEOC) para poder responder adecuadamente ante esta emergencia.
La gobernadora Jenniffer González Colón firmó el pasado 31 de julio la Orden Ejecutiva OE-2026-035, la cual declara un estado de emergencia debido a la crítica situación hídrica que enfrenta la isla. Este estado de emergencia, que permite una respuesta más efectiva a la crisis, se debe a los bajos niveles de los embalses, especialmente del Carraízo, que es vital para el suministro de agua en áreas como San Juan, Trujillo Alto, Canóvanas y Loíza.
A partir del viernes, 6 de agosto, comenzará el racionamiento de agua en estas áreas, donde se implementarán interrupciones programadas de 48 horas. Según la gobernadora, esta medida se tomó para evitar que el embalse Carraízo llegue a niveles críticos, lo que afectaría aún más el acceso al agua potable para los residentes de estas comunidades. "Esta integración resulta imprescindible para articular una respuesta rápida, agilizar la distribución de recursos hídricos esenciales y acelerar la estabilización de las operaciones productivas que garantizan el sustento económico del país", expresó Rafael Vélez Domínguez, presidente ejecutivo de la AIPR.
La situación se agrava por la sequía que afecta a Puerto Rico, la cual ha sido identificada como un detonante de esta crisis. Karen Mojica Franceschi de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) destacó que es urgente acelerar la modernización y el mantenimiento preventivo de la infraestructura hídrica de la isla. "Si bien la sequía actúa como detonante, esta crisis evidencia la urgencia de acelerar la modernización y el mantenimiento preventivo de la infraestructura hídrica a cargo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA)", indicó.
La activación de planes de contingencia por parte de los industriales es crucial para mantener la competitividad de este sector. La falta de agua no solo afecta el suministro doméstico, sino que pone en riesgo la producción industrial, lo cual podría tener repercusiones en la economía de Puerto Rico. La AIPR ha enfatizado la necesidad de una colaboración efectiva entre el sector industrial y el gobierno para mitigar los efectos de esta crisis hídrica y asegurar el acceso al agua para todos los puertorriqueños.
Con el inicio del racionamiento, se espera que la situación se monitorice de cerca y que se implementen medidas adicionales si las condiciones de sequía persisten. Las autoridades han prometido mantener informada a la población sobre los avances y cambios en el plan de racionamiento, buscando siempre la mejor manera de atender esta emergencia que podría extenderse por más tiempo del anticipado.
Fuentes: diariolibre.com, Primera Hora, El Vocero
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