Dos compañías farmacéuticas que producen mifepristona solicitaron al Tribunal Supremo de Estados Unidos suspender un fallo del Quinto Circuito del Tribunal Federal de Apelaciones que eliminó el acceso por correo a la píldora abortiva. Danco Laboratories y GenBioPro argumentaron que la decisión generará confusión y afectará decisiones médicas urgentes.
El fallo, emitido en Nueva Orleans, revoca regulaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) que permitían enviar el medicamento por correo, obligando ahora a que se entregue solo de manera presencial. Según los opositores al aborto, esta decisión frena el acceso a fármacos que, en su visión, eludían leyes estatales restrictivas.
La jurista Mary Ziegler, de la Universidad de California en Davis, advirtió que el país enfrentará una nueva etapa de prohibiciones más estrictas. Mientras, la fiscal general de Luisiana, Liz Murrill, celebró el fallo como una “victoria por la vida”, asegurando que la decisión fortalece las leyes contra el aborto incluso en estados que lo permiten.
Dicho veredicto tiene alcance nacional y afecta tanto a jurisdicciones con restricciones como a aquellas donde el aborto sigue siendo legal. “Es un enorme problema de acceso para pacientes sin proveedores cercanos”, alertó Josh Thorburn, propietario de una farmacia en Los Ángeles.
Desde su aprobación en el año 2000, la mifepristona ha sido considerada segura y eficaz para interrumpir embarazos tempranos, usualmente combinada con misoprostol. Más de la mitad de los abortos en Estados Unidos se realizan actualmente mediante medicamentos, muchos prescritos mediante telemedicina.
Algunos estados demócratas han promulgado leyes “escudo” para proteger a proveedores que recetan y envían las píldoras a otros estados donde están prohibidas. Sin embargo, estas normas enfrentan impugnaciones legales en Texas y Luisiana.
La doctora Angel Foster, de The Massachusetts Medication Abortion Project, expresó que seguirá ofreciendo atención en todo el país pese a los desafíos judiciales. Por su parte, Mini Timmaraju, directora de Reproductive Freedom for All, advirtió que los proveedores permanecen en el limbo legal y que el fallo ejerce presión sobre médicos y pacientes.
El caso podría escalar nuevamente ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos, reavivando el debate sobre el aborto antes de las elecciones intermedias. Expertos como Ziegler consideran que el impacto del fallo podría influir en cómo los votantes perciben el acceso al aborto en los próximos comicios.
Según Fatima Goss Graves, del National Women’s Law Center, la decisión está “desfasada con la ciencia y la opinión pública”. Tras el fallo, también se generaron críticas hacia el presidente Donald Trump por parte de algunos grupos antiaborto, que reprochan la inacción de su gobierno frente al tema. Durante su administración, la FDA aprobó una versión genérica del medicamento, lo que incomodó a varios de sus aliados. Marjorie Dannenfelser, presidenta de Susan B. Anthony Pro-Life America, celebró el reciente fallo de apelación como una “victoria para los estados provida”.




