La Administración Federal de Aviación (FAA, en inglés) anunció el domingo que levantará todas las restricciones impuestas a los vuelos comerciales en 40 de los principales aeropuertos del país durante el cierre de gobierno más largo en la historia de Estados Unidos.
Las aerolíneas podrán reanudar sus operaciones regulares desde el lunes a las 6:00 a.m. (hora del este), informó la agencia en una declaración conjunta del Secretario de Transportes, Sean P. Duffy, y el Administrador de la FAA, Bryan Bedford.
La decisión pone fin a una orden sin precedentes emitida el 7 de noviembre para limitar el tráfico aéreo, implementada ante la falta de personal en los centros de control aéreo. Esa medida afectó a miles de vuelos en todo el país, incluyendo los aeropuertos de Nueva York, Chicago, Los Ángeles y Atlanta.
Las restricciones comenzaron con una reducción del 4% en las operaciones, que aumentó al 6% antes de descender nuevamente al 3% la semana pasada, gracias a mejoras en la disponibilidad de controladores. El cierre de gobierno, que se extendió por 43 días y concluyó el 12 de noviembre, había exacerbado la escasez de empleados federales en el sector.
Un equipo de seguridad de la FAA recomendó retirar la orden tras una revisión de las tendencias de seguridad y una disminución en los incidentes relacionados con la falta de personal. Aun así, la agencia indicó que está revisando supuestos incumplimientos de las líneas aéreas durante el periodo de emergencia, sin ofrecer detalles adicionales.
El 9 de noviembre se registró el punto más alto de cancelaciones, con más de 2,900 vuelos suspendidos por la falta de controladores y condiciones meteorológicas adversas. Sin embargo, la situación mejoró cuando más empleados regresaron a sus puestos ante el inminente acuerdo del Congreso para poner fin al cierre.
En un comienzo, la FAA había anticipado una reducción del 10% en el tráfico aéreo. Duffy sostuvo que los indicadores de seguridad justificaban la medida, pues mostraban un aumento de incidentes como aproximaciones peligrosas entre aeronaves e incursiones en pista.
Los controladores aéreos, parte de los empleados federales obligados a trabajar sin paga durante el cierre, dejaron de recibir dos quincenas. Ahora, el sector ve con optimismo la recuperación total de las operaciones justo a tiempo para el intenso periodo de viajes de Acción de Gracias.




