Becca Good, esposa de Renee Good, la mujer asesinada por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, ofreció su primera declaración pública tras la tragedia. En un comunicado difundido por Minnesota Public Radio, Good escribió: “Nosotros teníamos silbatos. Ellos tenían armas”.
Renee Good, de 37 años, murió el miércoles luego de que tres agentes del ICE rodearan su SUV Honda Pilot a pocas cuadras de su residencia. Videos grabados por testigos muestran que, cuando uno de los agentes ordenó que abriera la puerta, el vehículo comenzó a moverse y otro agente disparó al menos dos veces a corta distancia.
Funcionarios de la administración Trump describieron a Renee Good como una posible terrorista doméstica que trató de atropellar a un agente, versión rechazada por autoridades locales y manifestantes. Sin embargo, documentos públicos indican que Good era ciudadana estadounidense, nacida en Colorado, y que nunca había enfrentado cargos más allá de una infracción de tránsito.
En su declaración, Becca destacó que su esposa “dejó un legado de bondad” y la recordó como una madre dedicada y creyente cristiana. “Sabía que todas las religiones enseñan la misma verdad esencial: que estamos aquí para amarnos, cuidarnos y mantenernos a salvo”, expresó.
La pareja se había mudado recientemente a Minneapolis desde Kansas City, Missouri, junto al hijo de seis años de Renee. “Estábamos criando a nuestro hijo para que creyera que todos merecemos compasión y bondad”, escribió Becca. “Ahora me toca enseñarle, como creía Renee, que hay personas construyendo un mundo mejor y que debemos mostrarles un camino distinto a quienes actúan con miedo y enojo”.
En redes sociales, Renee se describía como “poeta y escritora y esposa y madre”. Su imagen en línea mostraba una vida sencilla, dedicada a su familia y a la creatividad. Becca finalizó su mensaje agradeciendo el apoyo recibido desde diversas partes del país y recordó: “Renee brillaba. Estaba hecha de sol”.




