La emergencia por sequía en Puerto Rico ha llevado a varios alcaldes a reunirse en La Fortaleza para discutir la grave situación del suministro de agua. Este encuentro tiene como objetivo analizar las medidas necesarias para enfrentar el racionamiento de agua que ya afecta a varias comunidades en la isla. La gobernadora Jenniffer González ha convocado a este Comité de Sequía para evaluar la condición del embalse Carraízo, crucial para el abasto de agua en la región.

Durante la reunión, quedó claro que no todos los alcaldes que podrían verse afectados por interrupciones programadas de agua fueron convocados. Sin embargo, aquellos que asistieron esperan recibir información precisa sobre el estado de Carraízo y un plan de acción concreto para los municipios que dependen de este embalse. La gobernadora ha enfatizado la importancia de reducir el consumo de agua, afirmando: "El llamado es a toda la ciudadanía: ahorrar agua es la mejor herramienta para proteger nuestro embalse y retrasar medidas más restrictivas. Cada gota cuenta, y el compromiso de todos hará la diferencia".

Alcaldes como Miguel Romero de San Juan y José Carlos Aponte Dalmau de Trujillo Alto han expresado su preocupación por el impacto que la sequía está teniendo en sus comunidades. Romero destacó que "San Juan necesita conocer las proyecciones de la AAA, las medidas que está tomando para proteger el abasto y los protocolos que se activarían para atender nuestras escuelas, hospitales, centros de adultos mayores y demás servicios esenciales si la situación continúa deteriorándose".

En la reunión, también se discutieron los efectos del racionamiento en áreas como Piñones, donde algunos residentes han estado sin agua por días. "Me interesa que se me cite porque yo tengo tres semanas ya con un racionamiento de agua, y tengo a Piñones cuatro días nuevamente sin agua", manifestó un alcalde preocupado por la situación. Los datos revelan que las comunidades cercanas a la carretera PR-962 y sectores de Campo Rico han sido particularmente afectados.

La situación se complica aún más con el anuncio de que desde el 26 de julio no se han retomado las reuniones del Comité de Sequía, lo que ha generado inquietudes entre los líderes municipales. El alcalde de Loíza, Delvis Pagán, comentó que "lo que se me afectan son seis comunidades de un barrio que, cuando se afecta el Superacueducto, esas comunidades que se suplen de Juncos sí se me quedan sin agua".

Por su parte, la AAA ha indicado que está trabajando en un plan para gestionar la crisis, aunque muchos alcaldes siguen sin recibir información clara y oportuna. De acuerdo con el informe de El Vocero, la gobernadora ha declarado que no se contemplan interrupciones programadas de agua para la próxima semana, pero la situación es delicada y requiere atención urgente para evitar un deterioro mayor en el suministro.

Con la sequía como fondo, la administración estatal asegura que las medidas preventivas actuales son cruciales para evitar un colapso en el suministro de agua, recordando la crisis severa de sequía de 2014-2015. La situación actual, aunque preocupante, todavía dista de ser tan grave, pero los expertos advierten que la falta de acción inmediata podría llevar a un estado de emergencia más serio en el futuro cercano.
Fuentes: El Vocero, Metro Puerto Rico, elnacional.com.do
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