NACIONES UNIDAS – El representante permanente de Cuba ante Naciones Unidas, Ernesto Soberón Guzmán, aseguró que la isla está “preparada” para un posible escenario de “bloqueo total” por parte de Estados Unidos y recalcó que “en la mentalidad del cubano no está la palabra rendición”.
“Si llegan a aplicar un bloqueo completo, Cuba tendrá planes y recursos para enfrentarlo. Nuestra prioridad es proteger a la población y garantizar servicios esenciales”, afirmó Soberón en entrevista con EFE desde la sede de la delegación cubana en Nueva York.
El diplomático acusó a la administración de Donald Trump de haber impulsado medidas de “asfixia petrolera” dentro de una estrategia que, dijo, busca generar descontento social en la isla y recuerda los documentos de los años 60 que proponían “negar suministros a Cuba para provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.
“La mentalidad del cubano no incluye rendición, colapso ni traición. Cuba mantendrá su independencia, su soberanía y la capacidad de decidir su rumbo”, enfatizó.
Soberón reconoció que la presión de Estados Unidos ha agravado la crisis económica, en la que el país ha perdido un 15% de su PIB y más de un 20% de su población en los últimos cinco años. Agregó que el bloqueo petrolero ha afectado al turismo, un sector clave, y ha complicado la logística interna para el transporte y la distribución de alimentos.
En enero, Estados Unidos detuvo los envíos de petróleo desde Venezuela y amenazó con sanciones a países que suministren crudo a Cuba, lo que ha provocado apagones, cancelación de vuelos y afectaciones en servicios básicos como hospitales y recolección de basura.
El embajador calificó las sanciones de “acumulativas” tras más de seis décadas de embargo y afirmó que, pese a ello, Cuba cuenta con capacidades para enfrentar el escenario más extremo, al que denominó “opción cero”.
En materia energética, explicó que la isla trabaja en la transición hacia fuentes renovables y en la refinación de petróleo pesado para mantener la generación eléctrica. También denunció intentos de Washington por frenar otros ingresos, como los programas de cooperación médica.
“El principal impacto es el castigo a la población cubana por querer mantener su independencia política y su sistema”, señaló.
Organismos internacionales, incluida la ONU, han mostrado preocupación por las consecuencias sociales del embargo, que limita el acceso a combustibles, alimentos y medicinas.
Soberón insistió en que la política estadounidense “no refleja la manera de funcionar del mundo” y sostuvo que, tras 67 años, “no han logrado sus objetivos ni lo harán”. Sobre un eventual acercamiento, afirmó que Cuba está dispuesta a “conversar sobre la base del respeto mutuo, igualdad de condiciones, soberanía e independencia”.
“Nosotros no imponemos condiciones, pero tampoco aceptamos que se nos impongan. El diálogo solo funciona con igualdad y respeto”, concluyó.




