A pocos días de que comience la temporada de huracanes y con el verano acercándose, el 17.2% de Puerto Rico se encuentra bajo condiciones atípicamente secas, según el Monitor de Sequía de Estados Unidos (USDM, por sus siglas en inglés).
Aunque la isla no presenta sequía moderada, severa, extrema o excepcional, la categoría D0 —atípicamente seco— ya indica caudales por debajo de lo habitual en varios ríos y quebradas. Este informe, que se actualiza cada jueves, evalúa la intensidad y extensión de la sequía en Estados Unidos y sus territorios en una escala que va desde D0 hasta D4.
La actualización más reciente muestra que las zonas con mayor afectación se concentran en el suroeste, norte, sur y sureste del país, así como en Vieques y Culebra.
En el suroeste, Guánica presenta el 91.19% de su territorio bajo condiciones secas; Lajas, 68.61%; Cabo Rojo, 40.93%; y Yauco, 5.10%. En la región norte, Barceloneta alcanza 95.40%; Hatillo, 72%; Florida, 59.22%; Arecibo, 49.07%; y Manatí, 41.49%.
Por su parte, los municipios de Salinas, Guayama y Arroyo registran el 100% de su territorio en condición seca. En el área central y sureste, Cayey muestra 99.9%; Santa Isabel, 98.65%; Patillas, 74.13%; Cidra, 41.13%; Aibonito, 35.82%; y Coamo, 13.39%. En las islas municipio, Culebra se encuentra completamente bajo esa clasificación y Vieques, en un 39.09%.
El USDM explica que, en Puerto Rico, la categoría D0 refleja condiciones de menor humedad, pero sin impactos agrícolas graves. Las categorías siguientes son: sequía moderada (D1), severa (D2), extrema (D3) y excepcional (D4). La moderada puede generar estrés en cultivos y aumentar el riesgo de incendios forestales, además de reducir los niveles de embalses y ríos.
La sequía severa puede retrasar las siembras y provocar racionamiento de agua, mientras la extrema podría afectar severamente la agricultura, el ganado y la calidad del agua. La categoría excepcional, la más alta, apenas ha sido observada en la isla desde que se inició el monitoreo.
El Monitor de Sequía de Estados Unidos es un esfuerzo conjunto del Centro Nacional de Mitigación de Sequía, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).




