Washington — Los extranjeros autorizados a ingresar a Estados Unidos sin visado podrían verse obligados a entregar información detallada sobre sus redes sociales, direcciones de correo electrónico y antecedentes familiares al Departamento de Seguridad Nacional antes de recibir permiso para viajar.
Según un aviso publicado en el Registro Federal, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) propone recopilar cinco años de información de redes sociales de viajeros procedentes de países que forman parte del Programa de Exención de Visado. La medida se enmarca en el refuerzo del monitoreo de visitantes internacionales impulsado por la administración de Donald Trump.
El plan afectaría a ciudadanos de unas 40 naciones, en su mayoría europeas y asiáticas, que actualmente pueden ingresar al país por turismo o negocios hasta por tres meses mediante el Sistema Electrónico de Autorización de Viaje (ESTA). A diferencia de los solicitantes de visado, estos viajeros no deben acudir a embajadas ni someterse a entrevistas presenciales.
La CBP también contempla solicitar nuevos datos, entre ellos los números telefónicos usados en los últimos cinco años y las direcciones de correo electrónico registradas en la última década. Adicionalmente, se podrían requerir metadatos de fotos enviadas electrónicamente y datos de familiares, incluidos sus lugares de nacimiento y números de teléfono.
Actualmente, el formulario del ESTA solo pide información básica, como el nombre de los padres y el correo electrónico vigente. El público tendrá 60 días para presentar comentarios sobre los cambios propuestos antes de su entrada en vigor.
El anuncio no explicó qué tipo de contenido se revisaría en las cuentas ni el propósito específico del aumento de requisitos. Sin embargo, la agencia indicó que actúa en cumplimiento de una orden ejecutiva firmada en enero por el presidente Trump, orientada a fortalecer la revisión de personas que buscan entrar al país para prevenir posibles amenazas a la seguridad nacional.
Cabe destacar que los viajeros de países fuera del Programa de Exención de Visado ya deben presentar información sobre sus redes sociales, una política iniciada en la primera administración Trump y mantenida durante el gobierno del presidente Joe Biden.
Desde comienzos de año, la Casa Blanca ha intensificado los controles a inmigrantes y viajeros, incluyendo normas más estrictas para solicitantes de visa, quienes ahora deben configurar sus cuentas de redes sociales como públicas para facilitar su revisión. Negarse a hacerlo puede implicar la denegación del visado, según las directrices del Departamento de Estado.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos también considera en sus evaluaciones si los solicitantes han respaldado o promovido ideas catalogadas como antiamericanas, terroristas o antisemitas.




