Islamabad – Estados Unidos e Irán se preparan para retomar las conversaciones sobre un alto el fuego en Islamabad, confirmaron dos funcionarios regionales bajo condición de anonimato. Aunque ninguno de los gobiernos ha hecho pública la fecha exacta, los mediadores paquistaníes adelantaron que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, encabezarán sus respectivas delegaciones a partir del miércoles.
Pakistán continuó con los preparativos de la segunda ronda de negociaciones pese a las dudas sobre la asistencia iraní, mientras un frágil cese de hostilidades que comenzó el 8 de abril se acerca a su fecha límite. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que “muchas bombas empezarán a estallar” si no se alcanza un acuerdo antes del miércoles, mientras que Qalibaf aseguró que Teherán tiene “nuevas cartas en el campo de batalla”.
El conflicto gira en torno al control del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del gas natural y petróleo mundial. Washington ha impuesto un bloqueo a los puertos iraníes para presionar a Teherán, lo que ha impulsado los precios del crudo Brent hasta los 95 dólares por barril, un 30% más que a finales de febrero, antes de los ataques de Israel y Estados Unidos que desencadenaron la guerra.
Trump exige que el tránsito marítimo por Ormuz vuelva a ser libre, mientras Europa enfrenta serios temores energéticos. Los ministros de Transporte de la Unión Europea se reunieron en Bruselas para analizar la crisis, luego de que la Agencia Internacional de la Energía advirtiera que el continente podría quedarse sin combustible para aviones en seis semanas.
Durante el fin de semana, Irán afirmó haber recibido nuevas propuestas de Washington, aunque reconoció profundas diferencias sobre temas como el programa nuclear, sus alianzas regionales y el control del estrecho. “No aceptamos negociaciones a la sombra de amenazas”, escribió Qalibaf en X.
Pakistán expresó confianza en que la delegación iraní llegue a tiempo para reanudar las conversaciones. El ministro de Exteriores, Ishaq Dar, sostuvo reuniones con sus homólogos de Egipto y China. Pekín, aliado comercial de Teherán, advirtió que el conflicto vive “una etapa crítica de transición entre la guerra y la paz” e instó a las partes a mantener la sinceridad y el compromiso político.
Las autoridades paquistaníes reforzaron la seguridad en Islamabad, con miles de agentes desplegados y patrullas ampliadas. Analistas aseguran que los preparativos, más estrictos que en la primera ronda, podrían anticipar una participación de alto nivel si se logra un avance tangible.
En paralelo, Israel y Líbano reanudarán el jueves en Washington sus primeras conversaciones diplomáticas directas en décadas. Ambas partes buscan un acuerdo de paz y el desarme de Hezbollah. Un alto el fuego de 10 días ha mitigado temporalmente los combates que han dejado más de 2,290 muertos en Líbano, mientras que las autoridades iraníes reportan al menos 3,375 fallecidos en su país desde el inicio del conflicto. También se han registrado 23 muertos en Israel y más de una docena en estados árabes del Golfo, además de 15 soldados israelíes y 13 militares estadounidenses caídos en la región.




