Washington — Estados Unidos emitió el viernes una licencia que permite realizar negocios con Minerven, la empresa estatal de oro de Venezuela. La medida es interpretada como una muestra de la intención del gobierno de Trump de aumentar su influencia sobre los recursos naturales del país sudamericano.
La licencia fue otorgada luego de que el Secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, se reuniera en Venezuela con la Presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, y con representantes de más de dos docenas de compañías mineras estadounidenses, muchas de las cuales operaron previamente en la nación sudamericana.
Burgum aseguró que el gobierno de Venezuela ofreció garantías de seguridad a las empresas interesadas en invertir, en una región donde las zonas mineras han estado bajo el control de grupos guerrilleros y bandas ilegales durante años.
El permiso establece que personas y empresas de Rusia, Irán, Corea del Norte y Cuba no están autorizadas a celebrar contratos con Minerven.
La administración Trump busca contrarrestar el dominio de China en el mercado de minerales críticos, varios de los cuales son abundantes en Venezuela. La licencia forma parte de una estrategia más amplia para reestructurar la economía venezolana, severamente afectada, tras la captura del entonces presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses hace dos meses.
En otro frente, Washington se ha movilizado para obtener la propiedad legal de un petrolero sancionado y cerca de dos millones de barriles de crudo incautados frente a las costas venezolanas en diciembre. En enero, Rodríguez firmó una ley que abre la industria petrolera de Venezuela a la privatización, medida que marca un giro importante en la política energética del país.




