Nueva York – Una nueva acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos señala al presidente venezolano Nicolás Maduro de dirigir un “gobierno corrupto e ilegítimo” sostenido por una red de narcotráfico que habría inundado a Estados Unidos con miles de toneladas de cocaína. La detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar en Venezuela, marca el inicio de un proceso judicial que podría alcanzar gran repercusión internacional.
La secretaria de Justicia, Pam Bondi, afirmó en X que ambos “pronto enfrentarán toda la fuerza de la justicia estadounidense en suelo estadounidense en tribunales estadounidenses”.
Maduro fue acusado junto con su esposa, su hijo y tres colaboradores. Enfrenta cuatro cargos: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseerlos. Los cargos, similares a los del caso presentado en 2020 durante la administración de Trump, se ampliaron recientemente para incluir a su esposa.
Según la acusación, Maduro colaboró con “narcotraficantes y narcoterroristas violentos y prolíficos”, incluyendo el cartel de Sinaloa y la pandilla Tren de Aragua, facilitando el envío de cocaína a Estados Unidos a cambio de sobornos para funcionarios de alto rango. Se estima que hasta 250 toneladas de cocaína se traficaban anualmente a través de Venezuela mediante embarcaciones, portacontenedores y vuelos clandestinos.
La esposa de Maduro está además señalada por recibir miles de dólares en sobornos a cambio de arreglar reuniones entre narcotraficantes y altos funcionarios venezolanos. La acusación detalla que parte de esas ganancias ilícitas terminaban en sus manos.
El documento también sostiene que Maduro y su esposa ordenaron secuestros, golpizas y asesinatos contra personas que les debían dinero de drogas o afectaban sus operaciones, incluido un líder del narcotráfico en Caracas.
Además, se recordó que dos sobrinos de Cilia Flores fueron condenados en 2017 a 18 años de prisión por conspirar para enviar cocaína a Estados Unidos. Posteriormente, fueron liberados en 2022 en un intercambio de prisioneros.
El secretario de Estado, Marco Rubio, y Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, confirmaron que la redada en la que fue capturado Maduro se llevó a cabo a solicitud del Departamento de Justicia. Rubio declaró que fue “una función de aplicación de la ley” y recordó que Maduro tenía una recompensa de 50 millones de dólares por su captura.
Aún no se conoce cuándo Maduro y su esposa comparecerán por primera vez ante el tribunal de Manhattan, pero se espera que permanezcan detenidos en una cárcel federal en Brooklyn mientras esperan juicio.
Esta historia fue traducida del inglés al español con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




