Washington — En una escena poco habitual en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump firmó una ley bipartidista que permitirá que las escuelas públicas en Estados Unidos sirvan leche entera y con un 2% de grasa, además de las versiones desnatadas y bajas en grasa exigidas desde 2012. La medida fue bautizada como la “Ley de leche entera para niños sanos”.
Durante el acto, realizado en el Despacho Oval, Trump apareció acompañado por secretarios de gabinete, legisladores de ambos partidos, productores lácteos y varios niños. “¿Ven esa hermosa leche? Por eso estamos aquí”, comentó el mandatario con humor, mientras señalaba una botella de vidrio colocada sobre su escritorio.
Antes de la firma, Trump abordó otros temas, como la situación en Irán, la detención de una persona acusada de filtrar información sobre Venezuela y la emisión de dos órdenes ejecutivas relacionadas con aranceles a los semiconductores y minerales de tierras raras. En tono ligero, dijo tener “de buena fuente” que se habían detenido ejecuciones en Irán, y luego aseguró que el “filtrador sobre Venezuela” estaba “en la cárcel ahora mismo”.
Más adelante, el presidente retomó el tema que lo reunía allí: “La leche es buena para todos, republicanos y demócratas”, dijo. Luego, bromeó sobre su asesor nacional de nutrición, Ben Carson: “Sigue teniendo buen aspecto. Eso es porque bebe mucha leche”.
Durante la ceremonia, los funcionarios presentes destacaron los beneficios del consumo de leche, a la que llamaron “la bebida nutritiva más sana conocida por la humanidad”. Un niño explicó el proceso de producción, mientras Carson comparó la leche baja en grasa con “agua de fregar”.
Trump cerró el evento haciendo reír a los asistentes. “Tenemos leche aquí. Lleva cinco días en el escritorio”, dijo en tono de burla. “La traje para que la prensa pudiera tomar un poco”.




