Washington – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que negociadores estadounidenses viajarán el lunes a Pakistán para continuar conversaciones con Irán. En un mensaje publicado el domingo en redes sociales, Trump no especificó qué funcionarios enviará a la segunda ronda de diálogo en Islamabad. La Casa Blanca y la oficina del vicepresidente JD Vance, quien encabezó la primera ronda, no comentaron sobre el anuncio.
En su publicación, Trump acusó a Irán de violar el alto el fuego al disparar en el estrecho de Ormuz y advirtió que, si Teherán no acepta el acuerdo propuesto por Washington, Estados Unidos “derribará todas y cada una de las centrales eléctricas y todos los puentes en Irán”. Hasta el momento, Teherán no respondió oficialmente a las amenazas.
Irán, por su parte, reafirmó su intención de restringir el paso de barcos por el estrecho mientras continúe el bloqueo estadounidense sobre sus puertos. Los mediadores de Pakistán buscan extender el alto el fuego, que vence el miércoles, aunque la desconfianza entre los bandos complica los esfuerzos diplomáticos.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammed Bagher Qalibaf, declaró en la televisión estatal que “es imposible que otros transiten por el estrecho de Ormuz mientras nosotros no podamos”. Qalibaf, principal negociador iraní, calificó el bloqueo de “decisión ingenua” y aseguró que Irán sigue dispuesto a la paz, pese a la brecha que lo separa de Estados Unidos.
El estrecho, por donde pasa cerca del 20% del comercio mundial de petróleo, volvió a verse paralizado luego de ataques a dos barcos con bandera india. El incidente, ocurrido en plena tregua, reavivó la tensión y puso en riesgo los esfuerzos por reabrir esa vía crucial.
Autoridades pakistaníes reforzaron la seguridad en Islamabad ante la llegada de los equipos de Estados Unidos para la próxima ronda de negociaciones. Según un funcionario paquistaní, los mediadores ultiman los preparativos para facilitar el encuentro.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero tras el colapso de las conversaciones sobre el programa nuclear iraní, ha dejado más de 3,000 muertos en Irán, más de 2,290 en Líbano, 23 en Israel y más de una docena en los estados árabes del Golfo. Quince soldados israelíes y trece militares estadounidenses han perdido la vida en la región.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de India convocó al embajador iraní tras el ataque contra dos de sus buques, calificando el hecho como un “grave incidente”. En tanto, el viceministro iraní Saeed Khatibzadeh acusó a Estados Unidos de poner en riesgo “la economía mundial y todo el paquete de alto el fuego” con sus acciones.
Pakistán, a través de su ministro de Asuntos Exteriores Ishaq Dar, insistió en que trabaja para salvar las diferencias entre Washington y Teherán. Según el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Estados Unidos ha presentado nuevas propuestas a través del jefe del ejército paquistaní. Sin embargo, Khatibzadeh descartó la posibilidad de entregar las reservas de 440 kilogramos de uranio enriquecido de Irán, calificando esa solicitud de “imposible”.
El futuro del alto el fuego es incierto mientras ambos países incrementan su retórica y la región enfrenta el riesgo de un nuevo conflicto.




