Washington — A punto de cumplirse cinco años del ataque del 6 de enero de 2021, la placa oficial que debía honrar a los policías que defendieron el Capitolio de Estados Unidos no se encuentra por ningún lado. La ley exige que esté expuesta en el edificio, pero su ubicación actual se desconoce y se presume que permanece almacenada.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, republicano de Luisiana, aún no la ha presentado oficialmente. Mientras tanto, el Departamento de Justicia de la administración Trump intenta desestimar una demanda interpuesta por oficiales de policía que exigen su instalación. El Arquitecto del Capitolio, responsable de exhibirla, ha evitado comentar debido al litigio federal en curso.
Alrededor de 100 miembros del Congreso, en su mayoría demócratas, han decidido suplir el vacío colocando réplicas de la placa en las puertas de sus oficinas. En ellas se lee: “En nombre de un Congreso agradecido, esta placa honra a los extraordinarios individuos que valientemente protegieron y defendieron este símbolo de la democracia el 6 de enero de 2021. Su heroísmo nunca será olvidado”.
La placa debía instalarse cerca de la fachada oeste del Capitolio, donde ocurrieron los enfrentamientos más violentos. Su ausencia refleja, según analistas, una tendencia hacia el olvido de aquel día en que una turba de partidarios del presidente Donald Trump irrumpió en el edificio intentando revertir su derrota electoral frente a Joe Biden.
Historiadores como Douglas Brinkley, de la Universidad Rice, advierten que la forma en que el país recuerde el 6 de enero determinará su lugar en la historia del siglo XXI. “¿Se verá como el momento en que la democracia estuvo en peligro o como un episodio aislado?”, cuestionó.
Cinco personas murieron como consecuencia del ataque, entre ellas Ashli Babbitt, abatida por un agente cuando intentaba ingresar a la Cámara de Representantes. Más de 140 agentes resultaron heridos y varios fallecieron posteriormente. En total, unas 1,500 personas fueron procesadas, y cuando Trump regresó al poder en enero de 2025, las indultó pocas horas después de asumir el cargo.
La ausencia de un monumento oficial contrasta con las conmemoraciones del 11 de septiembre o el atentado de Oklahoma City. “Por eso se pone una placa”, explicó la representante demócrata Mary Gay Scanlon. “Se respeta la memoria y el servicio de quienes estuvieron allí”.
Los oficiales Harry Dunn y Daniel Hodges demandaron al Congreso por incumplir el mandato de instalarla, acusando a la institución de fomentar la “reescritura de la historia”. El Departamento de Justicia busca desestimar el caso, argumentando que la aprobación de la placa ya cumplió con el reconocimiento requerido.
Ante la falta de acción institucional, se multiplican las réplicas y los gestos simbólicos. “Las nuevas generaciones deben comprender lo cerca que estuvimos de perder nuestra democracia el 6 de enero de 2021”, dijo el representante Jamie Raskin, demócrata de Maryland. Junto con su colega Zoe Lofgren, promueve mantener vivo el recuerdo. “Me salvaron la vida y la democracia; merecen nuestro agradecimiento”, afirmó.
Sin actos conmemorativos bipartidistas a la vista, los demócratas preparan una audiencia sobre amenazas a elecciones libres y justas, mientras los republicanos lideran su propia investigación paralela. “No podemos blanquear la historia”, advirtió el representante Joe Morelle. “Yo estaba allí ese día. Los estadounidenses no lo olvidarán”.




