Legisladores demócratas y la Casa Blanca alcanzaron un acuerdo el jueves para evitar un cierre parcial del gobierno y asegurar fondos temporales para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) mientras se negocian límites a las operaciones migratorias del presidente Donald Trump.
La decisión llega tras días de tensiones políticas y protestas, motivadas por la muerte de dos manifestantes a manos de agentes federales en Minneapolis. Ambas partes acordaron apartar la financiación del DHS del resto del paquete presupuestario y asignarle recursos por dos semanas, mientras se discuten las demandas demócratas que buscan reducir las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Los demócratas habían bloqueado horas antes una iniciativa de financiamiento al DHS. Poco después, Trump anunció en redes sociales que republicanos y demócratas se habían unido para financiar la mayor parte del gobierno hasta septiembre y exhortó a un voto bipartidista de “sí”.
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, dijo a The Associated Press que, aunque se oponía a dividir el paquete de fondos, aceptó avanzar con rapidez para evitar un cierre. “No podemos permitir que el gobierno cierre”, afirmó.
El acuerdo ocurre en medio de raras conversaciones bipartidistas entre Trump y el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, iniciadas tras el asesinato del enfermero Alex Pretti en Minnesota. Schumer sostuvo que era “el momento de la verdad” y remarcó que el público apoya la seguridad fronteriza, pero no los excesos del ICE.
Los demócratas exigen que la Casa Blanca ponga fin a las “patrullas itinerantes” y se coordine con autoridades locales en arrestos de inmigración. Además, reclaman reglas claras que obliguen a los agentes a usar cámaras corporales, estar identificados y rendir cuentas por abusos. “Estamos hablando de que los agentes del ICE sigan las mismas reglas que la policía local”, dijo la senadora Tina Smith.
Sin embargo, republicanos como el senador Thom Tillis argumentaron que mostrar el rostro puede poner en riesgo la seguridad de los agentes. Otros, como Lindsey Graham, señalaron que algunas reformas “tienen sentido”, pero advirtieron que insistirán en medidas contra las “ciudades santuario”.
En el Senado, el líder republicano John Thune consideró que una extensión de dos semanas no es suficiente, aunque reconoció que las partes estaban cada vez más cerca de un consenso. Entre tanto, el senador Richard Blumenthal advirtió: “Si el gobierno federal se opone a las reformas, cerramos la agencia”.
La incertidumbre también se mantiene en la Cámara de Representantes, donde el Caucus de la Libertad republicano adelantó que no aceptará ningún proyecto sin fondos completos para el DHS. Aun así, Johnson reiteró su disposición a actuar con rapidez: “Un cierre no ayuda a nadie”, concluyó.




