A pocos días del inicio del juicio, pautado para el 4 de mayo, el Ministerio Público y la defensa de Anthonieska Avilés Cabrera sostuvieron un intenso intercambio por el descubrimiento de prueba en el caso del asesinato de la joven Gabriela Nicole Pratts Rosario, de 16 años, ocurrido en Aibonito.
El 17 de abril, las abogadas de la Sociedad para Asistencia Legal —María S. Sáez Matos, Athelyn Jiménez Emanuelli y Rocío Revelles Ponce— presentaron una moción urgente ante el Tribunal de Aibonito alegando que la Fiscalía no ha cumplido “a cabalidad” con sus deberes de entrega de prueba. Denunciaron que el material recibido está incompleto, desorganizado y “carente de lógica alguna”, lo cual calificaron como un “patrón de mala fe del Estado”.
Las licenciadas recordaron que, según las Reglas de Procedimiento Criminal, la Fiscalía debe completar la entrega de evidencia al menos diez días antes del juicio, y sostuvieron que tendrían muy poco tiempo para revisar miles de páginas de documentos y prepararse para un proceso con unos 70 testigos. Reafirmaron además la presunción de inocencia de su representada y destacaron que el descubrimiento de prueba busca permitir que surjan elementos que pudieran probar la inocencia del acusado.
Por su parte, los fiscales Jackeline Pizarro Gutiérrez, Silda M. Rubio Barreto, Edmanuel Santiago Quiles y Myriam Nieves Vera respondieron el 24 de abril rechazando las alegaciones. Indicaron que el 6 de abril entregaron 719 fotos y 1,157 páginas de documentos y que incluso trabajaron “en días feriados y no laborables” para cumplir con sus obligaciones. Negaron haber actuado de mala fe y aseguraron que ofrecieron varias oportunidades para revisar la evidencia junto a la defensa, pero que esta se limitó a firmar el recibo sin examinar los materiales.
Ambas partes pidieron la intervención del tribunal. En respuesta, el juez Juan Reyes Colón emitió una resolución ordenando la coordinación y entrega total de la prueba digital en o antes del 1 de mayo de 2026, y concedió cinco días adicionales a la defensa para responder a la réplica fiscal.
El caso se remonta al 10 de agosto de 2025, cuando se registraron peleas en el desvío Roberto Colón, cerca del casco urbano de Aibonito. Dos jóvenes resultaron heridos con arma blanca y fueron trasladados al Hospital Menonita. Gabriela Nicole Pratts Rosario falleció la madrugada del 11 de agosto, mientras que el otro menor sobrevivió y figura como testigo del Ministerio Público.
La teoría fiscal sostiene que Avilés Cabrera y su madre, Elvia Cabrera Rivera, actuaron en conjunto para cometer el asesinato. Ambas enfrentan dos cargos por asesinato en primer grado, según el Artículo 93 del Código Penal, y uno adicional por violar el Artículo 6.06 de la Ley de Armas.




