Christian Serrano Rosario fue acusado formalmente por el asesinato de su hijo de cinco años, Chris Ezequiel Serrano Rodríguez, ocurrido en la víspera del Día de Reyes en Caguas. El Tribunal de Caguas fijó el inicio del juicio para el 12 de mayo en la sala 303, bajo la presidencia de la jueza Sylkia Caraballo. Serrano enfrenta cargos por asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas.
El abogado defensor, Donald Milán, no especificó si presentaría una alegación de culpabilidad o no culpabilidad. Sin embargo, adelantó que se prepara para presentar una defensa basada en la «inimputabilidad». Explicó que este argumento se refiere a que, al momento de cometerse los hechos, el acusado no comprendía el acto criminal debido a una condición o trastorno mental.
Milán señaló que Serrano está siendo evaluado por un perito y que, una vez tenga el informe, notificará al tribunal la intención de utilizar esa defensa. Aún no han decidido si el caso será visto por jurado o solo por la jueza, aunque el abogado considera que, por tratarse de temas técnicos, podría ser más conveniente que lo presidiera la magistrada.
El abogado aclaró que una declaración de inimputabilidad no implica libertad inmediata, ya que el acusado sería trasladado a una institución adecuada bajo estricta supervisión. El tiempo de reclusión dependerá de la evaluación del tribunal sobre su peligrosidad y de revisiones médicas periódicas.
Durante la vista preliminar, familiares del acusado revelaron que este había estado recluido anteriormente y recibía tratamiento con medicamentos para condiciones de salud mental. La defensa tiene 20 días desde la lectura de acusación para formalizar la moción que confirme la estrategia de “insanidad mental”.
El fiscal Amed Rivera, por su parte, anticipó que están listos para refutar esa defensa. Indicó que buscarán probar que Serrano consumía sustancias controladas, lo cual, según la jurisprudencia, invalida la alegación de inimputabilidad. “Dio positivo a fentanilo y otras drogas. La intoxicación voluntaria no exime de responsabilidad penal”, dijo Rivera. Añadió que, si el acusado dejó de tomar sus medicamentos y se encontraba bajo los efectos de drogas, la defensa por salud mental no aplicaría. “No podemos permitir que alguien con una condición mental deje su tratamiento, use drogas, cometa un asesinato y luego alegue inimputabilidad”, sostuvo el fiscal.




