Arecibo – La defensa de Pedro González De León, un hombre de 91 años acusado bajo la Ley 54 de Violencia Doméstica, solicitó al juez Vidal Vélez Díaz del Tribunal de Arecibo que se le retire la supervisión electrónica debido a un problema de salud en la pierna donde porta el grillete. Según el licenciado Pedro Berríos, abogado del acusado, su cliente sufrió laceraciones en el pie luego de aumentar de peso, lo que ha afectado su calidad de vida. El médico de González De León certificó la condición y recomendó aplicar un protocolo clínico que implica mover el dispositivo de posición periódicamente.
Berríos reconoció que la solicitud representa una decisión difícil para el tribunal, dado que la Ley 54 impone el uso de grillete electrónico como condición de fianza en los casos donde se determina causa probable para arresto. Sin embargo, argumentó que la Constitución de los Estados Unidos y la de Puerto Rico, junto con la Carta de Derechos de las Personas de Edad Avanzada, protegen el bienestar de los adultos mayores, estén o no acusados de delito. “El juez podría, si así lo entiende, interpretar la Constitución para suspender el efecto de la ley”, añadió.
Durante la vista de lectura de acusación, celebrada en la sala 201 del Tribunal de Arecibo, González De León se declaró no culpable y solicitó un juicio por jurado. Los hechos imputados ocurrieron el 10 y 11 de diciembre, cuando su expareja, de 79 años, alegó que él la hizo caer, la insultó y la amenazó de muerte. El 23 de diciembre, la jueza Leyla Graulau Igartúa encontró causa bajo el Artículo 3.3 de la Ley 54, pero desestimó el Artículo 3.1 de maltrato.
El acusado asistió a la vista acompañado de su hijo, Pedro González Méndez. Una orden de protección ex parte sigue vigente, y el juez Vélez Díaz le recordó que no puede acercarse ni comunicarse con la víctima. Berríos destacó que su cliente tiene movilidad muy limitada, no puede conducir ni manejar un teléfono celular, y depende de terceros para sus necesidades básicas. “Las leyes están para promover el bienestar, no para complicarlo ni afectar la calidad de vida de personas mayores con escasos recursos económicos”, afirmó.
González De León continúa viviendo en un centro de cuido, ya que no puede regresar a la vivienda donde reside su exesposa, quien recientemente volvió a Puerto Rico. La defensa confirmó además que fue archivada la orden de protección que la mujer había solicitado contra González Méndez, quien funge como cuidador y responsable legal de ambos. “Actualmente no hay restricciones para que él mantenga comunicación con su madre, y no ha habido problemas recientes”, indicó Berríos.
El juicio de Pedro González De León está pautado para iniciar el 5 de febrero a las 9:00 a.m. en el Tribunal de Arecibo.




