La estrategia presentada por la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3) ha desatado un intenso debate entre el gobierno y sectores de la industria de la construcción en Puerto Rico. El plan busca consolidar múltiples proyectos de obra permanente con el objetivo de convocar subastas que resulten más atractivas para contratistas del exterior, a fin de acelerar los procesos antes y durante la ejecución de las obras.
Según el COR3, esta medida pretende agilizar el uso de los fondos asignados por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y garantizar un avance más rápido en la reconstrucción del país tras los desastres naturales de los últimos años.
Sin embargo, representantes de empresas locales han cuestionado la política, calificándola de inefectiva y discriminatoria. Argumentan que la consolidación de proyectos limita la participación de pequeñas y medianas compañías puertorriqueñas y pone en desventaja al talento local frente a grandes firmas extranjeras con más capacidad financiera y operacional.
Este choque de visiones ha colocado nuevamente en el centro del debate dos prioridades urgentes: acelerar el desembolso de los fondos federales y, al mismo tiempo, asegurar que el proceso de reconstrucción contribuya al fortalecimiento de la economía local.
Hasta el momento, el COR3 no ha detallado cambios en su estrategia, pero el tema continúa generando preocupación en diversos sectores de la industria de la construcción y el desarrollo económico del país.




