El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha decidido archivar el caso contra el exatleta olímpico David Hearn, acusado de causar daños en la piscina reflectante del Monumento a Lincoln. Las nuevas pruebas han revelado que los daños no fueron producto de actos de vandalismo, sino que se debieron a una instalación defectuosa realizada durante una renovación costosa, impulsada por la administración de Donald Trump.


La decisión de desestimar los cargos fue anunciada el pasado viernes, 31 de julio de 2026. Según un escrito judicial de 20 páginas, los fiscales afirmaron que las pruebas acumuladas indicaban que los daños en la piscina eran atribuibles a problemas preexistentes. “Teniendo en cuenta toda esta información recientemente descubierta, resulta difícil atribuir los daños generalizados sufridos por el Reflecting Pool al vandalismo”, se lee en el documento.

En el juicio, que estaba programado para comenzar el 28 de septiembre, Hearn enfrentaba la posibilidad de una pena máxima de 10 años de prisión por causar daños que superaban los $1,000. Sin embargo, el testimonio de un testigo reveló que la piscina ya presentaba daños significativos antes de cualquier conducta del exatleta. “Según el testigo, la piscina tenía una fuga de más de un millón de galones de agua a la semana”, afirmó el escrito judicial.


La administración Trump había estado bajo presión por la renovación de $14 millones del estanque, que fue criticada por fallas en su ejecución. Jeanine Pirro, la fiscal del Distrito de Columbia, destacó que los daños eran el resultado de una “instalación defectuosa”, lo que llevó a su oficina a reevaluar la acusación contra Hearn. “No fue hasta después de que se presentaran estos documentos cuando (los fiscales) tuvieron conocimiento por primera vez de información que indicaba que los daños se debían a una instalación defectuosa”, indicó Pirro en un comunicado.

Este caso ha suscitado debates sobre el uso de recursos públicos y la responsabilidad de las administraciones en proyectos de gran escala. La Guardia Nacional y la Policía de Parques de Estados Unidos estaban involucradas en la investigación inicial, que finalmente fue desestimada. La decisión de archivar el caso representa un alivio para Hearn, quien había sido señalado como un chivo expiatorio por la administración por los problemas relacionados con la piscina.


Con la desestimación de este caso, se abre un nuevo capítulo en la discusión sobre la calidad de las obras públicas y la rendición de cuentas en proyectos financiados por el gobierno. Las revelaciones sobre la piscina reflectante no solo ponen en tela de juicio la supervisión de las obras, sino también la gestión de la administración Trump en estos importantes proyectos nacionales.
Fuentes: nbcnews.com, cnnespanol.cnn.com, cnbc.com
Mantente al día con más noticias en Radar Boricua.



