La Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) denunciaron que su personal médico y humanitario está quedando “atrapado en la línea de fuego” durante la actual guerra en Irán, lo que pone en riesgo la asistencia vital que ofrecen a la población civil.
En un comunicado conjunto, las presidentas de ambas organizaciones, Kate Forbes (FICR) y Mirjana Spoljaric (CICR), advirtieron que el incremento de ataques a trabajadores humanitarios está generando pérdidas irreparables. En el Líbano, un paramédico de la Cruz Roja murió por heridas sufridas mientras socorría a civiles, y la Cruz Roja iraní también ha registrado bajas entre su personal y voluntarios durante sus labores de auxilio.
“Si este patrón continúa, tememos que pronto estaremos lamentando la muerte de más colegas mientras intentaban salvar vidas. En menos de dos semanas, nuestros miedos se están convirtiendo en una realidad”, alertaron Forbes y Spoljaric.
Las dirigentes recordaron que un trabajador del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) fue asesinado el pasado miércoles en un presunto ataque con drones en la República Democrática del Congo, lo que demuestra que la violencia contra personal humanitario se extiende más allá del Medio Oriente.
Asimismo, mencionaron que en marzo de 2025 ocho paramédicos de la Media Luna Roja Palestina fueron “brutalmente asesinados” mientras atendían heridos en Gaza. En el último año, también han muerto trabajadores y voluntarios de la Cruz Roja en el Líbano, Sudán, Gaza e Irán.
Las dos organizaciones instaron a los Estados y a las partes involucradas en los conflictos armados a tomar medidas urgentes y concretas para garantizar la protección de los socorristas. “Los Estados y las partes del conflicto deben tomar pasos concretos inmediatos para proteger a aquellos que arriesgan todo para salvar vidas”, subrayaron.




