El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido declaraciones contundentes contra España, calificándola de "causa perdida" y pidiendo que se corte todo el comercio con el país europeo. Estas palabras se pronunciaron durante una conferencia el miércoles, donde Trump no escatimó en críticas hacia el gobierno español y su papel dentro de la OTAN.

"España es un socio pésimo en la OTAN. No participan, no pagan. No quiero tener nada que ver con España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas", afirmó Trump, dejando claro su descontento con la falta de apoyo de España en temas de defensa, especialmente en relación con el gasto militar, que se espera que alcance el 5% del PIB.


El mandatario también expresó su frustración por lo que considera un comportamiento hostil de España, afirmando que "no tiene remedio, son mala gente" y que "se muestran hostiles". Estas declaraciones son parte de una tendencia más amplia en la que Trump ha criticado a varios aliados de la OTAN por no cumplir con los compromisos de defensa, una postura que ha generado preocupación en la comunidad internacional sobre la cohesión de la alianza.

La reacción a estas palabras no tardó en llegar. Según la información de Lavanguardia, Trump ha insistido en que España "gana muchísimo dinero a nuestra costa" y que su administración buscará hacer que este beneficio sea significativamente menor. Esto refleja una política exterior más agresiva y aislacionista que ha caracterizado su tiempo en la Casa Blanca.

Las críticas de Trump hacia España no son nuevas. En el pasado, ha cuestionado el apoyo del país en cuestiones clave, como el abordaje del terrorismo y la relación con Irán. En sus palabras, "por lo que hicieron con Groenlandia" y su negativa a colaborar con Estados Unidos en lo que él considera temas de seguridad global, España ha caído en la lista negra del presidente.


Esta situación ha generado un debate en medios como Infobae y Cadena SER, donde se destaca que la decisión de Trump podría tener consecuencias económicas significativas para ambas naciones. La suspensión de relaciones comerciales no solo afectaría a las empresas estadounidenses con intereses en España, sino también a las firmas españolas que dependen del mercado estadounidense.

La administración de Trump parece estar dispuesta a tomar medidas drásticas para presionar a sus aliados a que asuman un rol más comprometido en la defensa colectiva, lo que podría alterar profundamente las relaciones internacionales en Europa y más allá. La pregunta que queda es si esta estrategia tendrá éxito o si, por el contrario, generará más divisiones entre Estados Unidos y sus aliados tradicionales.
Fuentes: lavanguardia.com, infobae.com, cadenaser.com
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