Seúl, Corea del Sur — El líder norcoreano Kim Jong Un presenció la prueba de un motor mejorado de combustible sólido diseñado para misiles capaces de alcanzar el territorio continental de Estados Unidos, informaron medios estatales. Kim calificó el ensayo como un desarrollo clave que impulsa el arsenal estratégico de su país.
De acuerdo con la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA), el motor, fabricado con materiales compuestos de fibra de carbono, alcanzó un empuje máximo de 2,500 kilonewtons, superior a los 1,970 registrados en una prueba similar realizada en septiembre. La prueba forma parte del plan quinquenal norcoreano para reforzar sus “medios de ataque estratégico”, término que abarca misiles balísticos con capacidad nuclear y otras armas avanzadas. Kim aseguró que el experimento tiene “gran importancia para situar el músculo militar estratégico del país al nivel más alto”.
Sin embargo, algunos analistas surcoreanos expresaron escepticismo sobre el verdadero alcance del avance. Lee Choon Geun, investigador honorario del Instituto de Política Científica y Tecnológica de Corea del Sur, señaló que la prueba podría haber sido “un engaño”, ya que el régimen no divulgó datos vitales como la duración total de la combustión del motor.
Expertos recuerdan que Pyongyang ya había anunciado en septiembre la exitosa conclusión de una serie de pruebas de motores de combustible sólido supuestamente destinados a misiles balísticos intercontinentales, aunque estas armas aún no han sido lanzadas. Según Lee, el programa norcoreano podría enfrentar retrasos o estar siendo modificado para desarrollar un modelo más potente, posiblemente con apoyo de Rusia. La cooperación entre ambos países se ha estrechado en los últimos años, con reportes de que el Norte ha suministrado armas convencionales a Moscú durante la guerra en Ucrania.
Corea del Norte ha realizado múltiples ensayos de misiles balísticos intercontinentales que, asegura, pueden alcanzar el territorio continental estadounidense. Sin embargo, varios de esos anuncios han sido puestos en duda por observadores internacionales. En 2024, por ejemplo, Pyongyang afirmó haber probado un misil con múltiples cabezas nucleares, pero Seúl lo calificó como un intento de encubrir un lanzamiento fallido.
Aunque algunos analistas sostienen que Corea del Norte aún enfrenta limitaciones tecnológicas —como garantizar que sus ojivas resistan la reentrada atmosférica—, otros creen que la larga trayectoria del país en desarrollo armamentista podría haberle permitido avanzar más de lo que se reconoce. Expertos apuntan que motores de combustible sólido más potentes permitirían fabricar misiles intercontinentales más pequeños y fáciles de mover, capaces de lanzarse desde submarinos o camiones móviles. Además, el aumento del empuje podría facilitar la colocación de múltiples cabezas nucleares en un solo proyectil, incrementando su capacidad para evadir los sistemas defensivos de Estados Unidos.
Esta historia fue traducida del inglés al español mediante una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




