Residentes de Guayama han llevado al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) evidencias sobre la presencia de cenizas en el material vinculado al dragado del puerto Las Mareas. Esta situación ha generado preocupación entre los líderes comunitarios y ambientalistas, quienes argumentan que las violaciones a las regulaciones ambientales van más allá del simple depósito irregular de sedimentos cerca de las viviendas de la comunidad.
Los reportes indican que el material en cuestión está siendo examinado por las autoridades para determinar su composición exacta. El asesor ambiental Víctor Alvarado mencionó que el particulado grisáceo que se ha observado en las áreas de Salinas y Guayama podría ser ceniza de carbón mezclada con sedimentos extraídos de la Bahía Las Mareas. Según Alvarado, “aunque de lejos se ve como si fuera un material color crema, cuando te acercas hay pedazos que son color gris clarito”. Esta observación genera aún más inquietud, dado el historial de contaminación en la región.
Denuncias y reacciones de la comunidad
Los residentes de Guayama han expresado su temor por las posibles consecuencias de esta contaminación en su salud y en el medio ambiente. La comunidad ha comenzado a organizarse para elevar su voz y exigir que el DRNA tome acción inmediata para investigar y remediar la situación. Este tipo de contaminación no solo afecta la calidad del aire, sino que también puede tener repercusiones graves en la salud de los habitantes cercanos, sobre todo en poblaciones vulnerables como niños y ancianos.
Adicionalmente, varios líderes comunitarios han hecho un llamado a la transparencia en el proceso de evaluación y mitigación de la contaminación. “No podemos quedarnos callados ante una situación que podría poner en riesgo la salud de nuestras familias”, declaró un portavoz de la comunidad. Esta postura resalta la importancia de la participación ciudadana en la vigilancia de las actividades que afectan el entorno local.
Investigaciones en curso por el DRNA
El DRNA se encuentra actualmente realizando pruebas al material grisáceo para confirmar su origen y composición. Las autoridades son conscientes de la gravedad del asunto y han manifestado que actuarán conforme a los resultados de las pruebas. Sin embargo, la comunidad exige que el proceso no se prolongue, ya que el riesgo de exposición a contaminantes puede ser inminente. En este sentido, los residentes esperan que se tomen decisiones rápidas y adecuadas para garantizar su seguridad y bienestar.
En conclusión, la situación en Guayama es un llamado de atención sobre la importancia de la gestión ambiental y la necesidad de una mayor vigilancia por parte de las autoridades. La comunidad permanece alerta y unida en su lucha por un ambiente sano y libre de contaminantes peligrosos.
Fuentes: El Vocero, radioisla.tv, Metro Puerto Rico
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