WASHINGTON – La Cámara de Representantes de Estados Unidos rechazó el jueves por estrecho margen —212 votos contra 219— una resolución que habría frenado los ataques del presidente Donald Trump contra Irán. La votación reflejó la profunda división política en el Congreso ante una guerra que ya ha cobrado más de 1,230 vidas en territorio iraní.
La medida, que seguía a una votación similar derrotada en el Senado, planteaba restringir los poderes de guerra del presidente sin autorización legislativa. Para muchos congresistas, el debate reavivó los recuerdos de Afganistán e Irak, conflictos que aún marcan la política estadounidense. “Donald Trump no es un rey, y si cree que la guerra con Irán está en nuestro interés nacional, debe venir al Congreso y exponer el caso”, dijo el representante Gregory Meeks, demócrata de Nueva York.
Sin embargo, el presidente de la Cámara, Mike Johnson, advirtió que limitar la autoridad de Trump sería “peligroso” mientras el ejército estadounidense ya está involucrado en operaciones. “No estamos en guerra… la misión está casi cumplida”, aseguró el republicano aliado del mandatario.
El Partido Republicano, que controla ambas cámaras, cerró filas en respaldo a Trump, al considerar que la operación busca poner fin al régimen iraní, cuya cabeza visible, el ayatolá Alí Jamenei, fue abatida recientemente. Algunos legisladores, como Brian Mast, de Florida, defendieron la acción como una respuesta a una “amenaza inminente”.
Para los demócratas, la ofensiva impulsada por Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu constituye “una guerra de elección” que pone a prueba los límites constitucionales del poder presidencial. “Solo el Congreso puede decidir sobre la guerra. Depende de nosotros”, recordó Jamie Raskin, demócrata de Maryland.
La resolución no prosperó pese a apoyos cruzados: dos republicanos votaron con los demócratas a favor, mientras cuatro demócratas se alinearon con los republicanos para rechazarla. De haberse aprobado, habría obligado a Trump a detener las acciones militares salvo que el Congreso las avalara formalmente.
En medio del debate, el expresidente Barack Obama pidió a la Unión Europea garantizar la seguridad de sus ciudadanos, mientras miles de estadounidenses buscan abandonar Oriente Medio. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, proyectó que las operaciones podrían extenderse hasta ocho semanas, el doble del plazo inicialmente estimado. Washington confirmó además el hundimiento de un buque iraní cerca de Sri Lanka.
Algunos republicanos, como Thomas Massie, criticaron la falta de claridad de la administración sobre las razones del ataque. Otros, como Michael McCaul, instaron a apoyar al presidente “para cerrar este oscuro capítulo de la historia”. En contraste, la demócrata Yassamin Ansari advirtió que la guerra “tiene consecuencias profundas y mortales para nuestras tropas y para el mundo entero”.
Mientras tanto, el Senado se prepara para nuevas votaciones. El líder demócrata Chuck Schumer pidió a sus colegas decidir “si están con el pueblo estadounidense, cansado de guerras eternas, o con Trump mientras nos empuja a otra más”. El republicano John Barrasso replicó que los demócratas “prefieren obstruir a Trump antes que eliminar el programa nuclear iraní”.




