San Salvador – El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, firmó este miércoles reformas constitucionales que permiten imponer cadena perpetua a personas de hasta 12 años de edad, una medida que ha causado amplia controversia y se suma a las políticas de mano dura promovidas por su gobierno.
Las enmiendas, aprobadas el mes pasado por la Asamblea Legislativa dominada por el partido de Bukele, aplicarán a quienes sean condenados o cómplices de delitos como homicidio, feminicidio, violación o pertenencia a pandillas. La iniciativa fue impulsada directamente por el gabinete presidencial.
Hasta ahora, la pena máxima en El Salvador era de 60 años para los adultos y menor para los jóvenes. Las reformas, que entrarán en vigor el 26 de abril, también contemplan la creación de nuevos tribunales penales y la revisión obligatoria de las condenas a cadena perpetua después de varias décadas, tomando en cuenta la edad y la gravedad del delito.
Diversos sectores críticos calificaron la medida como una nueva muestra del enfoque represivo del presidente, quien desde 2022 mantiene un régimen de excepción declarado tras un repunte de violencia pandillera. Desde entonces, más del 1% de la población ha sido encarcelada, en muchos casos bajo acusaciones poco claras y con pruebas limitadas.
Los detenidos suelen enfrentar juicios colectivos, mientras que defensores legales denuncian dificultades para conocer el paradero de sus clientes. En uno de esos procesos masivos, presuntos pandilleros fueron sentenciados a cientos de años de prisión. Funcionarios del gobierno aseguran que los arrestados “nunca volverán” a las calles.
Desde el inicio de la campaña contra las bandas, las autoridades reportan más de 91,650 arrestos, de los cuales menos del 10% ha sido liberado. Los organismos de derechos humanos han denunciado detenciones arbitrarias y abusos en prisión, aunque el descenso en los homicidios ha elevado los niveles de aprobación de Bukele.
El mandatario, aliado del expresidente estadounidense Donald Trump, ha enfrentado cuestionamientos por debilitar los contrapesos institucionales y socavar la democracia salvadoreña. Las reformas penales se suman a otras iniciativas impulsadas por su partido, como la eliminación de los límites a la reelección presidencial.
De acuerdo con observadores, el gobierno ha intensificado la persecución a críticos, activistas y periodistas, obligando a muchos a elegir entre el exilio o la cárcel.
Esta nota fue traducida del inglés al español con asistencia de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




