Reguladores de salud en Estados Unidos ampliaron la investigación sobre un brote de botulismo infantil vinculado a la fórmula para bebés de ByHeart, extendiendo la alerta a todos los casos reportados desde que la empresa inició operaciones en marzo de 2022. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) informó que no puede descartarse que toda la producción de ByHeart haya estado comprometida.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el brote ahora incluye al menos 51 bebés en 19 estados. El caso más reciente fue reportado el 1 de diciembre. Aunque no se han registrado muertes, las autoridades advierten sobre la gravedad del cuadro y la posible extensión de la contaminación.
ByHeart, fundada en 2016 en Nueva York, representa alrededor del 1% del mercado estadounidense de fórmulas infantiles. La empresa retiró todos sus productos del mercado el 11 de noviembre, tras vender unas 200,000 latas al mes. Pruebas de laboratorio independientes detectaron la bacteria causante del botulismo en 36 muestras de tres lotes distintos, lo que, según los CDC, sugiere una contaminación generalizada entre las diferentes líneas de producción.
Padres de bebés afectados describieron su angustia al conocer los hallazgos. Andi Galindo, de California, relató que su hija de cinco semanas fue hospitalizada tras consumir la fórmula. “Si hubo fallas en la fabricación desde el inicio, deben rendir cuentas”, expresó. Otra madre, Amy Mazziotti, señaló que la inclusión de su caso en la investigación “se siente como una victoria” tras meses de incertidumbre.
Funcionarios de ByHeart indicaron que cooperan con las agencias federales “para comprender la magnitud real de los casos relacionados” y que los informes recientes de los CDC y la FDA servirán para avanzar en la identificación de la causa raíz de la contaminación.
La FDA ha inspeccionado las plantas de ByHeart en Iowa y Oregón, aunque aún no divulga sus resultados. Documentos previos muestran que la empresa enfrentó repetidas advertencias por deficiencias sanitarias, incluidas filtraciones, moho e infestaciones de insectos en una planta en Pensilvania.
El botulismo infantil es una enfermedad rara, con menos de 200 casos anuales en el país. Provoca síntomas como debilidad, dificultades para alimentarse y respirar, o pérdida de tono muscular. El tratamiento disponible, conocido como BabyBIG, se administra de forma intravenosa y fue desarrollado por el Programa de Botulismo Infantil de California.
Varias familias ya emprendieron acciones legales contra ByHeart, alegando negligencia y defectos en el producto. Buscan compensación por gastos médicos y daños emocionales tras el impacto de una crisis que, según las autoridades, pudo extenderse durante años sin ser detectada.




