Dubái, Emiratos Árabes Unidos — Bahrein acusó a Irán de atacar una planta desalinizadora el domingo, lo que intensificó los temores de que la infraestructura civil se convierta en blanco de la guerra que lleva nueve días. El presidente iraní advirtió que ampliará los ataques contra objetivos estadounidenses, mientras Estados Unidos e Israel lanzan ofensivas aéreas en la región.
El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos informó que Irán disparó 16 misiles balísticos y más de 117 drones durante el fin de semana. Los misiles fueron interceptados, salvo uno que cayó al mar, mientras cuatro drones impactaron en territorio emiratí.
Esa misma noche, un ataque israelí contra una instalación petrolera cubrió de humo la capital iraní, Teherán. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguraron que continuarán con la ofensiva. Desde el 28 de febrero, el conflicto ha causado más de 1,230 muertes en Irán, 300 en el Líbano y una decena en Israel, además de seis soldados estadounidenses fallecidos.
El presidente Masoud Pezeshkian prometió intensificar los ataques contra objetivos estadounidenses, y reiteró que su país no se rendirá ante la presión externa. “Cuando somos atacados, no tenemos más opción que responder”, declaró. Un día antes, había expresado disculpas por los daños en países vecinos, pero esos comentarios fueron contradichos por sectores duros del gobierno.
Gholam Hossein Mohseni-Ejei, jefe del poder judicial y miembro del consejo de liderazgo junto a Pezeshkian tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, afirmó que los ataques continuarían contra países que “faciliten agresiones” contra Irán.
Bahrein denunció que Irán había impactado una planta desalinizadora y otros objetivos civiles, entre ellos hoteles y puertos. No se informó si hubo interrupciones en el suministro de agua. El ataque se produjo después de que Teherán acusara a Estados Unidos de dañar una planta similar en la isla iraní de Qeshm, afectando el suministro de agua a 30 comunidades. El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, sostuvo que “Estados Unidos sentó este precedente, no Irán”.
Irán también reportó que bombardeos israelíes alcanzaron instalaciones petroleras en Teherán, provocando incendios y una densa capa de humo. Cuatro personas murieron en esos ataques. Las autoridades locales advirtieron sobre la contaminación del aire y pidieron a la población usar mascarillas.
En el Líbano, los ataques israelíes han dejado más de 300 muertos y forzado evacuaciones masivas. Israel afirmó que su objetivo es eliminar a las fuerzas respaldadas por Irán en ese país. El grupo Hezbollah respondió que, tras un alto el fuego prolongado, la escalada israelí no les deja otra opción que combatir.
El conflicto ha sacudido los mercados internacionales, afectado los viajes aéreos y dejado debilitado al liderazgo iraní, mientras Trump insiste en que no busca acuerdos con Irán y Netanyahu promete continuar la ofensiva.




