La situación de la agricultura en Puerto Rico se ha vuelto crítica debido a la sequía prolongada que afecta la isla. En este contexto, el secretario del Departamento de Agricultura, Irving Rodríguez Torres, ha confirmado que están solicitando ayuda al Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) para compensar las pérdidas que se han comenzado a sentir. Según un reporte de El Nuevo Día, se espera que esta petición se concrete durante el fin de semana, lo que podría significar un alivio para los agricultores que están enfrentando una crisis estructural en sus operaciones.
Los datos del Monitor de Sequía de Estados Unidos indican que alrededor del 80% del territorio puertorriqueño se encuentra bajo algún nivel de sequía, con un 50% en condiciones de sequía moderada. Esta situación es similar a la que se vivió en 2015, cuando las pérdidas para el sector agrícola fueron estimadas en $12.1 millones. Rodríguez Torres explicó que, anteriormente, para activar programas de ayuda, Puerto Rico debía alcanzar la clasificación D3 de sequía y permanecer en ese nivel por seis semanas. Sin embargo, el protocolo ha cambiado, y ahora se pueden activar ayudas si se permanece tres semanas en D2.
Efectos de la sequía en la agricultura
La sequía no solo está afectando la producción agrícola, sino que también está llevando a un aumento en los precios de los productos de consumo. Esta crisis ha obligado a los productores a replantear su capacidad para sostener la cadena alimentaria del país, lo que resulta alarmante considerando que Puerto Rico importa aproximadamente el 85% de los alimentos que consume. Rodríguez Torres afirmó: "Definitivamente nos está afectando más y va a seguir empeorando si no llueve en las próximas semanas o meses".
La situación es más complicada en áreas específicas, particularmente desde Yabucoa hasta Guánica, donde se reporta que los agricultores están teniendo problemas serios con el acceso al agua. Aunque muchos de ellos cuentan con charcas de retención y pozos, la sequía ha modificado el comportamiento del agua que se utiliza para el riego. "Estamos todos apostando a que septiembre se comporte como históricamente lo ha hecho, pero la realidad es que no podemos predecir qué va a ocurrir", añadió el secretario de Agricultura.
Además de la ayuda del USDA, la gobernadora Jenniffer González Colón ha activado un estado de emergencia que le permite acceder a $127 millones en fondos federales para proyectos de infraestructura de agua, buscando mitigar los efectos de la sequía. Esta medida fue discutida en una reciente reunión del Comité de Sequía, donde también se evaluaron las interrupciones del servicio y la necesidad de ampliar el plan de racionamiento.
Las autoridades están en alerta, ya que la falta de agua no solo afecta a los agricultores, sino también a la población general que enfrenta problemas de acceso al agua potable. Según el Departamento de Agricultura, los números oficiales sobre las pérdidas se obtendrán cuando los agricultores comiencen a reportar sus situaciones dentro de los programas federales. Por ahora, la comunidad agrícola y el gobierno están trabajando para activar las ayudas necesarias antes de que la situación empeore.
Fuentes: Metro Puerto Rico, teleonce.com, El Vocero
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