El caso contra los ciudadanos rusos Fedor Vovk y Aleksei Kondratev, detenidos en octubre en aguas cercanas a Cabo Rojo, continúa avanzando en el Tribunal federal. Los fiscales Steven Liong y Jenifer Hernández informaron la extracción del contenido de los teléfonos de los acusados, además de ofertas de acuerdo de culpabilidad y la inspección de una embarcación, aunque no se confirmó si se trató del bote “Liberty”.
Ambos hombres enfrentan cargos por presuntamente operar la embarcación con bandera de Polonia con la intención de traer personas sin autorización a territorio estadounidense. La Fiscalía federal entregó paquetes de pruebas adicionales, mientras la defensa notificó que radicará mociones para acceder a toda la evidencia que el gobierno planea usar en juicio.
La defensa también solicitó tiempo extra para revisar los teléfonos y realizar su propia investigación, que incluye entrevistar a testigos bajo custodia con órdenes de deportación. Según una minuta judicial, el gobierno fue instruido a no remover de Estados Unidos a esos testigos extranjeros hasta el 6 de febrero de 2026. Esa misma fecha se llevará a cabo una conferencia previa al juicio ante la jueza de distrito Camille L. Vélez Rivé, en la sala 4 del Tribunal federal en Hato Rey.
El abogado Carlos Irizarry Rivera, representante de Kondratev, radicó una moción para poder entrevistar a nueve ocupantes que permanecen en un centro de transición en Florida. Según argumentó, el viaje para realizar esas entrevistas es esencial para la defensa efectiva del acusado.
El caso se originó a finales de octubre, cuando agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) arrestaron a 13 personas cerca de Cabo Rojo: diez hombres de Uzbekistán, dos rusos y una mujer de Kirguistán. Una alerta del Departamento de Seguridad Nacional, procedente de inteligencia naval dominicana, señaló el recorrido del bote que había zarpado desde La Romana con destino a “Antigua y Bermuda”. Tras el monitoreo, se determinó que la embarcación se dirigía a la costa de Cabo Rojo y fue intervenida a menos de una milla náutica de la orilla.
De acuerdo con la denuncia federal, testigos identificaron a Vovk como capitán del barco y a Kondratev como su asistente. Una de las pasajeras declaró que el viaje tenía como destino Puerto Rico y que había pagado $11,000, además de relatar que los viajeros fueron transportados en guaguas desde Punta Cana hasta el puerto de salida.




