Kiev, Ucrania— Drones rusos atacaron durante la noche edificios residenciales y la red eléctrica en la ciudad de Odesa, al sur de Ucrania, dejando seis personas heridas, entre ellas tres niños, informaron las autoridades locales.
El jefe de la administración militar regional, Oleh Kiper, detalló que cuatro edificios de apartamentos resultaron afectados. La empresa eléctrica DTEK confirmó daños significativos en dos de sus instalaciones y recordó que en diciembre otras diez subestaciones también fueron alcanzadas por ataques.
El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró que mantiene la confianza en la eventual victoria de su país en la guerra que ya se acerca a su cuarto año. Durante su mensaje de Año Nuevo, elogió a las tropas rusas en Ucrania, calificándolas de héroes que “luchan por su tierra natal, la verdad y la justicia”, según la agencia estatal Tass.
Rusia ha intensificado este año los ataques de largo alcance contra ciudades ucranianas, centrando su ofensiva en la infraestructura energética con el propósito de dejar a la población sin calefacción ni agua durante el invierno.
Según cifras de Naciones Unidas, más de 2,300 civiles ucranianos murieron y más de 11,000 resultaron heridos entre enero y noviembre, un incremento del 26% respecto al mismo periodo de 2024 y del 70% en comparación con el año anterior.
Mientras tanto, se reanudan los esfuerzos diplomáticos para lograr un alto al fuego. El presidente estadounidense Donald Trump recibió esta semana a su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky, y afirmó que un acuerdo de paz está “más cerca que nunca”. Zelensky se reunirá próximamente con líderes europeos que respaldan su iniciativa de paz.
El Ministerio de Defensa ruso informó que derribó 86 drones ucranianos sobre varias regiones rusas, el mar Negro y Crimea. Además, difundió un video de otro dron interceptado, alegando que era parte de un supuesto intento de ataque contra una residencia de Putin en el noroeste de Rusia. Kiev negó dicha acusación, calificándola de “mentira” y una maniobra para entorpecer las negociaciones de paz.
El mayor general Alexander Romanenkov señaló que los drones fueron lanzados desde Sumy y Chernihiv, y mostró un mapa con las trayectorias antes de ser abatidos en Bryansk, Tver, Smolensk y Novgorod. Por su parte, la jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, calificó las acusaciones rusas de “distracción deliberada”.
Zelensky también anunció que Rumania y Croacia se unieron al fondo internacional PURL, que financia la compra de armamento estadounidense para Ucrania con aportaciones de 24 países miembros de la OTAN, excepto Estados Unidos. Desde su creación en agosto, el fondo ha acumulado $4,300 millones, de los cuales $1,500 millones se recaudaron en diciembre.
Por último, el Servicio de Seguridad de Ucrania ejecutó un ataque con drones contra una instalación de almacenamiento de combustible en la región rusa de Yaroslavl, informó un funcionario ucraniano. Los drones impactaron el depósito de petróleo Temp, en la ciudad de Rybinsk, a 500 millas de la frontera con Ucrania.




