NUEVA YORK — Los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, en inglés) podrían recibir el lunes sus primeros cheques de pago completos en más de seis semanas, luego de que el presidente Donald Trump firmara el viernes una orden ejecutiva que instruye al secretario de Seguridad Nacional a emitir los pagos de inmediato.
Expertos en viajes y líderes sindicales advirtieron que las largas filas en los controles de seguridad no desaparecerán de forma inmediata, ya que los aeropuertos aún enfrentan escasez de personal y el Congreso sigue sin resolver la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés).
“Hasta que los cheques estén realmente en manos de la gente, podríamos seguir viendo problemas de personal”, dijo Eric Rosen, de The Points Guy. “Es una buena noticia para los agentes y para los viajeros, ojalá el dinero empiece a fluir rápido”.
El personal de la TSA ha trabajado sin sueldo desde el 14 de febrero, cuando se agotaron los fondos del DHS por una disputa en el Congreso sobre inmigración. Durante el cierre parcial del gobierno, el más prolongado hasta la fecha, varios miles de agentes se ausentaron, provocando esperas de horas y cierres de carriles en aeropuertos de Houston, Atlanta, Nueva Orleans y Nueva York.
Trump firmó la orden tras el rechazo en la Cámara de Representantes de un proyecto aprobado por el Senado que habría financiado a la TSA, la Guardia Costera y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, pero no al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ni a la Patrulla Fronteriza.
Caleb Harmon-Marshall, exagente de la TSA y editor del boletín Gate Access, explicó que muchos de sus antiguos compañeros enfrentan deudas, recargos e intereses por falta de salario. “No creo que la situación mejore hasta que tengan la certeza de que seguirán cobrando”, afirmó.
La Casa Blanca indicó que los fondos procederán de una ley de recorte de impuestos firmada por Trump el año anterior, que destinó miles de millones adicionales al DHS y ha permitido pagar a los agentes del ICE durante el cierre.
Johnny Jones, secretario-tesorero del sindicato Federación Estadounidense de Empleados del Gobierno, celebró la medida, aunque advirtió que “el Congreso debe aprobar una ley que ponga fin al cierre”.
Unos pocos aeropuertos registraron tasas de inasistencia de hasta 40%, y el DHS informó que el jueves más del 11.8% de los agentes faltaron a sus turnos. Desde el inicio del cierre, casi 500 de los 50,000 empleados de la agencia han renunciado. La administradora interina Ha Nguyen McNeill señaló que la contratación será más difícil y que el entrenamiento de nuevos agentes tarda entre cuatro y seis meses.
El experto en seguridad aérea Sheldon Jacobson apuntó que, pese a algunos casos extremos en Atlanta, Houston y Nueva Orleans, los retrasos observados en la mayoría de aeropuertos son típicos. También añadió que el número de renuncias no supera significativamente la rotación habitual, cercana al 8%.




