Un propietario de Indiana, identificado como Curt Anderson, fue acusado de homicidio voluntario por la muerte de una trabajadora de limpieza que llegó por error a su vivienda. El caso ha reavivado el debate sobre los límites de las leyes de defensa propia conocidas como “stand-your-ground”.
Según las autoridades, los agentes hallaron el 5 de noviembre el cuerpo de María Florinda Ríos Pérez de Velásquez, de 32 años, en el porche de una residencia en Whitestown, cerca de Indianápolis. La víctima, una inmigrante guatemalteca, integraba un equipo de limpieza que se habría confundido de casa.
El esposo de la víctima relató a los medios que ambos estaban en el porche cuando un disparo atravesó la puerta principal. “No me di cuenta de que le habían disparado hasta que cayó en mis brazos, sangrando”, dijo.
De ser hallado culpable, Anderson podría enfrentar entre 10 y 30 años de prisión. Su abogado, Guy Relford, no respondió a solicitudes de comentarios.
Indiana es uno de los 31 estados que cuentan con una ley de “stand-your-ground”, que permite a los propietarios usar fuerza letal si creen que alguien intenta entrar ilegalmente a su vivienda. Sin embargo, los investigadores han señalado que no existen pruebas de que Ríos Pérez de Velásquez haya intentado ingresar antes del disparo.
El caso se asemeja a otros ocurridos en EE.UU. bajo circunstancias similares. En Misuri, en 2023, Andrew Lester, de 86 años, disparó a Ralph Yarl, un adolescente negro de 16 años, después de que este tocara por error a su puerta. Lester fue acusado y posteriormente se declaró culpable de agresión en segundo grado. En Nueva York, donde no rige la ley de “stand-your-ground”, otro hombre fue condenado en 2024 por asesinato en segundo grado luego de disparar fatalmente a una mujer que bajó por error la entrada de su casa rural.
El incidente de Whitestown vuelve a poner en discusión los riesgos de estas leyes y la delgada línea entre la defensa personal y el uso excesivo de la fuerza.




