Washington — Estados Unidos anunció que dejará de procesar visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países cuyos solicitantes podrían necesitar asistencia pública dentro del país.
El Departamento de Estado informó el miércoles que instruyó a los oficiales consulares a detener esas solicitudes, siguiendo una orden emitida en noviembre que endureció las reglas para potenciales inmigrantes que podrían convertirse en “cargas públicas”. La medida no afecta a quienes gestionen visas no inmigrantes, como las de turismo o negocios temporales.
“La administración Trump está poniendo fin al abuso del sistema de inmigración de Estados Unidos por parte de aquellos que extraerían riqueza del pueblo estadounidense”, indicó el departamento en un comunicado.
La agencia explicó que la pausa permanecerá vigente mientras se revisan los procedimientos de procesamiento de inmigración “para prevenir la entrada de ciudadanos extranjeros que tomarían asistencia social y beneficios públicos”.
El comunicado no precisó qué países estarán sujetos a la suspensión. Sin embargo, la administración del presidente Donald Trump ya había impuesto restricciones severas al procesamiento de visas de inmigrante y no inmigrante para ciudadanos de docenas de naciones, muchas de ellas ubicadas en África.




