Suiza vivió el viernes una jornada de luto nacional en memoria de las 40 personas que murieron durante un incendio en un bar de los Alpes, ocurrido en la madrugada de Año Nuevo. Mientras tanto, la fiscal jefe del cantón de Valais, Beatrice Pilloud, informó que se dictó prisión preventiva contra uno de los gerentes para evitar un riesgo de fuga. Su esposa y cogerente permanecerá en libertad bajo supervisión judicial.
Según los registros comerciales, los propietarios del bar Le Constellation, ubicado en Crans-Montana, son la pareja francesa Jacques y Jessica Moretti. El fuego comenzó menos de dos horas después de la medianoche del 1 de enero, dejando además 116 heridos, muchos de ellos en estado grave. Los fiscales interrogaron a la pareja en Sion antes de solicitar la detención preventiva de Jacques Moretti.
Las autoridades abrieron una investigación penal por sospechas de homicidio involuntario, lesiones corporales y provocación de incendio de forma involuntaria. Según los investigadores, las llamas habrían comenzado cuando bengalas encendidas sobre botellas de champaña alcanzaron el techo. El local no había pasado inspecciones de seguridad contra incendios desde 2019.
Durante el homenaje nacional, las campanas de las iglesias sonaron por cinco minutos a las 2:00 p.m., mientras miles de personas encendieron velas y depositaron flores para recordar a las víctimas. En la ceremonia principal, celebrada en Martigny, el presidente suizo Guy Parmelin expresó: “El recuerdo de esa terrible noche ilumina los rostros de las 156 víctimas, sus días felices, su espíritu despreocupado”. Añadió que el país “se inclina ante la memoria de aquellos que ya no están” y acompaña a los heridos en su largo camino de recuperación.
La gravedad de las quemaduras dificultó la identificación de los cuerpos, por lo que fue necesario recurrir a pruebas de ADN. La policía señaló que muchas víctimas eran adolescentes o jóvenes entre 20 y 25 años.
Cinco de los seis fallecidos italianos serán sometidos a autopsia, y las fiscalías de Milán, Bolonia y Génova asumieron las investigaciones tras la repatriación de los cuerpos. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, afirmó que “lo ocurrido no es un desastre, sino el resultado de demasiadas personas que no hicieron su trabajo o que pensaron que podían ganar dinero fácil”. Agregó que los responsables deben ser identificados y procesados.
Meloni indicó que la Fiscalía General italiana está en comunicación con su par suizo y confirmó que la Fiscalía de Roma inició su propia pesquisa. “Las familias tienen mi palabra de que no se quedarán solas en su búsqueda de justicia”, aseguró.
Por otro lado, la fiscalía de París abrió una investigación para colaborar con las autoridades suizas y facilitar la comunicación entre las familias de las víctimas francesas y los investigadores. Nueve ciudadanos franceses fallecieron en el incendio, entre ellos un menor de 14 años, y otros 23 resultaron heridos.




