Charles Acevedo Negrón, de 68 años, llegó el miércoles a las 10:15 a.m. al Centro Judicial de Bayamón para solicitar una revisión de tres boletos de tránsito que, según dijo, nunca debieron emitírsele porque contaba con permiso para obtener un nuevo marbete. Aunque desconocía que podía completar el trámite en línea mediante el Tribunal Electrónico desde su teléfono o computadora, aseguró sentirse más cómodo realizando el proceso de forma presencial y con asistencia del personal del tribunal.
A cuatro meses de la implantación del sistema del Tribunal Electrónico, la experiencia de Acevedo Negrón refleja una realidad común entre muchos usuarios que, aunque valoran la eficiencia de la plataforma, continúan recurriendo al contacto humano para orientarse y garantizar que sus gestiones se realicen sin contratiempos. “El sistema es muy bueno”, expresó, destacando la rapidez y orden del proceso digital, pero también la importancia de contar con ayuda durante su uso.
La iniciativa busca transformar los procesos judiciales en Puerto Rico y facilitar el acceso a trámites civiles desde cualquier dispositivo, reduciendo la necesidad de presencia física en los tribunales. Sin embargo, para personas mayores o con menos destreza tecnológica, el acompañamiento de funcionarios sigue siendo clave para aprovechar plenamente las ventajas del sistema.




