El Senado de Estados Unidos se dispone a votar una resolución que limitaría la autoridad del presidente Donald Trump para lanzar nuevos ataques contra Venezuela. La medida surge tras la sorpresiva incursión nocturna en la que tropas estadounidenses capturaron al mandatario venezolano Nicolás Maduro, en momentos en que Washington busca consolidar control sobre los recursos petroleros de ese país.
El senador Tim Kaine, demócrata por Virginia, impulsó la votación y afirmó: “Es momento de que el Congreso reafirme su control sobre acciones militares de este tipo y las saque del secretismo”. Legisladores demócratas han promovido previamente resoluciones similares sin éxito, pero aseguran que la reciente acción y las declaraciones de Trump sobre Groenlandia crean un nuevo contexto para actuar.
Aunque los líderes republicanos no fueron informados con antelación sobre la operación para capturar a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, posteriormente expresaron respaldo al presidente. “El presidente ha demostrado un fuerte compromiso con la paz mediante la fuerza, especialmente en este hemisferio”, sostuvo el líder de la mayoría, John Thune, de Dakota del Sur.
Varios senadores republicanos, entre ellos Susan Collins y Thom Tillis, dijeron estudiar cuidadosamente su voto. Tillis puntualizó: “Tenemos un historial de entrar, liberar e irnos. A mí me interesa la parte de irnos”. El libertario Rand Paul defendió el debate sobre límites presidenciales, al señalar: “La pregunta es quién tiene el poder de llevar al país a la guerra”.
El líder demócrata Chuck Schumer cuestionó las prioridades de Trump, al advertir: “El pueblo estadounidense se pregunta qué demonios está pasando en Venezuela y por qué este presidente, que hizo campaña con el lema ‘Estados Unidos primero’, dedica su tiempo a aventuras en el extranjero”.
La discusión revive la vieja controversia sobre la Ley de Poderes de Guerra de 1973, que exige notificar al Congreso en un plazo de 48 horas cuando se despliegan tropas y limita las operaciones a 60 o 90 días sin autorización legislativa. Sin embargo, presidentes de ambos partidos han estirado esa norma durante décadas.
En el flanco republicano, algunos legisladores como Lindsey Graham, de Carolina del Sur, respaldaron la autoridad unilateral del mandatario. “El comandante en jefe es el comandante en jefe. Puede usar la fuerza militar”, afirmó Graham.
Mientras tanto, la Casa Blanca no descarta acciones en otros frentes. Ha señalado que “la opción militar siempre está sobre la mesa” incluso respecto a Groenlandia, lo que llevó al senador Ruben Gallego, de Arizona, a preparar una resolución “para bloquear a Trump de invadir Groenlandia”. Tillis calificó como “absurdos” los comentarios del asesor presidencial Stephen Miller en favor de esa idea, y pidió su destitución.
Kaine anunció además que se presentarán nuevas resoluciones sobre Groenlandia, Cuba, México, Colombia y Nigeria. En palabras del propio senador: “Es tiempo de devolver al Congreso su papel constitucional en la decisión de emprender guerras”.




