Senadores de ambos partidos en Estados Unidos calificaron este lunes de “inconstitucional” la actuación del presidente Donald Trump en Venezuela, luego de la captura del líder de Caracas, Nicolás Maduro, durante un operativo militar. Los legisladores consideraron necesario revisar públicamente las acciones de los funcionarios que participaron en la operación.
El senador republicano por Kentucky, Rand Paul, declaró a la agencia EFE que el operativo contra Maduro en Caracas “es un precedente muy malo e inconstitucional”. Añadió: “No podemos decir que bombardear una capital y destituir al presidente de un país extranjero no pueda constituir el inicio de una guerra”, al advertir sobre las posibles repercusiones geopolíticas tras el traslado del mandatario venezolano a una prisión federal en Nueva York.
Paul fue uno de los pocos republicanos que no respaldaron públicamente la intervención militar del 3 de enero, en la que fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, mientras bombardeaban objetivos en el Fuerte Tiuna y la base aérea La Carlota.
El senador demócrata por Virginia, Tim Kaine, coincidió en que el operativo fue “inconstitucional” y reclamó “aplicar presión” sobre los funcionarios involucrados, señalando que no se notificó al Congreso antes de ejecutar la acción. Kaine pidió celebrar “una serie de audiencias públicas” en los comités de Inteligencia, Fuerzas Armadas y Relaciones Exteriores para esclarecer los hechos.
Las declaraciones se dieron en los pasillos del Senado, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, junto al secretario de Guerra, Pete Hegseth, y la fiscal general, Pam Bondi, realizaban una sesión informativa privada con los líderes de las bancadas sobre los antecedentes del ataque.
Ese mismo día, Nicolás Maduro y Cilia Flores se declararon no culpables de todos los cargos presentados en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, durante su primera comparecencia judicial, tras su traslado desde Caracas 48 horas después del operativo militar.




