Miles de viviendas y negocios en el suroeste de Berlín permanecen sin electricidad tras un incendio que, según las autoridades, fue provocado intencionalmente por extremistas de izquierda con motivos políticos. El fuego se originó el sábado por la mañana en un puente para cables sobre el canal Teltow, cerca de la planta de energía Lichterfelde.
En total, más de 45,000 hogares y 2,200 comercios en cuatro distritos se quedaron sin suministro eléctrico, con interrupciones también en los servicios de calefacción e internet. “Se trata de un corte de energía particularmente severo que afecta a decenas de miles de hogares y negocios, incluidos hospitales y otras instituciones esenciales”, indicó la senadora de Asuntos Económicos, Franziska Giffey.
Aunque parte del servicio fue restablecido el domingo, las autoridades estiman que algunas zonas seguirán sin electricidad al menos hasta el jueves. Las bajas temperaturas y la nieve han complicado las labores de reparación, afectando aún más la vida diaria de los residentes.
El caso está siendo investigado como un posible acto de incendio premeditado. Las autoridades lo compararon con un ataque similar ocurrido en septiembre pasado, en el sureste de Berlín, del que activistas radicales se habían atribuido la responsabilidad. Las agencias de seguridad examinan una carta que supuestamente reivindica el más reciente sabotaje.
El alcalde Kai Wegner declaró que los autores fueron “claramente extremistas de izquierda” y condenó el hecho: “Es inaceptable que una vez más extremistas de izquierda hayan atacado nuestra red eléctrica y, por lo tanto, puesto en peligro vidas humanas”.




