Las autoridades suizas investigan las causas del incendio que arrasó el bar Le Constellation, en la estación alpina de Crans-Montana, dejando unas 40 personas muertas y 115 heridas durante la celebración de Año Nuevo. La tragedia ocurrió alrededor de la 1:30 a.m. del jueves, cuando el local, lleno de turistas, se convirtió en un infierno en cuestión de minutos.
Testigos relataron a la cadena francesa BFMTV que el fuego comenzó después de que una camarera sostuviera una vela encendida en una botella. En segundos, las llamas se propagaron hasta derrumbar el techo de madera. Decenas de personas intentaron escapar por una estrecha escalera y una puerta reducida, mientras otras rompían ventanas para huir del humo y las llamas. Gianni Campolo, un joven suizo de 19 años, describió escenas de horror: “Vimos gente tendida en el suelo con la ropa derretida sobre la piel”.
Las autoridades señalaron que el incendio generó un “embrasement généralisé”, fenómeno en el que los gases acumulados se inflaman violentamente, provocando un flashover o backdraft. Las víctimas sufrieron graves quemaduras e intoxicaciones por humo; varias fueron trasladadas en avión a hospitales especializados.
El ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, informó que 13 ciudadanos italianos resultaron heridos y seis permanecen desaparecidos. Uno de ellos, Giovanni Tamburi, aún no ha sido localizado. Francia reportó ocho desaparecidos y nueve heridos, entre ellos el futbolista Tahirys Dos Santos, de 19 años, del FC Metz, quien fue trasladado a Alemania por quemaduras de gravedad.
Crans-Montana, reconocida por sus pistas de esquí y su club de golf de categoría mundial, ha quedado marcada por la tragedia. La investigación continúa y las autoridades han descartado un atentado como causa del siniestro.




