El gobierno del presidente Donald Trump enfrenta una nueva querella legal presentada por un grupo de empleados federales luego de que se anunciara una política que elimina la cobertura médica para la atención de afirmación de género en los planes de salud de trabajadores federales y del Servicio Postal de Estados Unidos.
La demanda, interpuesta por la Campaña de Derechos Humanos (HRC, por sus siglas en inglés), fue presentada ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo. El documento responde a una medida de la Oficina de Gestión de Personal (OPM, en inglés), que dispuso que los seguros de salud federales ya no cubrirán la “modificación química y quirúrgica de los rasgos sexuales” mediante intervenciones médicas.
La querella argumenta que esta política constituye discriminación por razón de sexo y solicita revertir la disposición. “Esta política no tiene que ver con costos o atención, sino con expulsar a las personas transgénero y a sus familias de la fuerza laboral federal”, expresó Kelley Robinson, presidenta de la Fundación de la Campaña de Derechos Humanos, en un comunicado.
El recurso incluye declaraciones de empleados del Departamento de Estado, del Departamento de Salud y Servicios Humanos y del Servicio Postal, quienes aseguran que la medida los afecta directamente. Uno de los trabajadores señaló que su hija, diagnosticada con disforia de género, no podría recibir bloqueadores de la pubertad ni terapia de reemplazo hormonal bajo la nueva normativa.
Los demandantes presentaron la acción en nombre propio y de otros empleados federales en situación similar.
El gobierno de Trump también ha impulsado otras restricciones relacionadas con el acceso de personas transgénero a servicios médicos. En diciembre, el Departamento de Salud y Servicios Humanos propuso bloquear el uso de fondos de Medicare y Medicaid a hospitales que brinden atención de afirmación de género a menores de edad.
Altos funcionarios de la administración, como el secretario de Salud y Servicios Humanos Robert F. Kennedy Jr., han calificado esas prácticas como “mala práctica” médica. Sin embargo, organizaciones como la Asociación Médica Americana y la Academia Estadounidense de Pediatría rechazan esas restricciones y defienden la atención de afirmación de género como médicamente necesaria y respaldada por evidencia científica.




