París — El gobierno francés defendió este miércoles la decisión de conceder la ciudadanía a George y Amal Clooney, asegurando que la pareja “contribuye, a través de sus distinguidas acciones, a la influencia internacional y al alcance cultural de Francia”.
La naturalización del actor estadounidense, de 64 años, su esposa Amal Clooney, abogada de derechos humanos, y sus gemelos Ella y Alexander fue publicada el pasado fin de semana en el Journal Officiel, donde se registran los decretos oficiales.
Marie-Pierre Vedrenne, ministra subalterna del Ministerio del Interior, expresó dudas sobre la equidad del proceso, al advertir que algunos ciudadanos podrían percibir un trato preferencial hacia la pareja. “El mensaje que se envía no es bueno. Hay una cuestión de equidad absolutamente esencial”, señaló en una entrevista con France Info. Clooney ha admitido en tono de broma que habla un francés “horrible, horrible”.
Los Clooney adquirieron en 2021 una finca en el sur de Francia, la que el actor describe como su residencia principal. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, la pareja calificó para la naturalización bajo una ley que permite la ciudadanía a extranjeros que contribuyen al prestigio cultural o al desarrollo económico del país. Amal, nacida en Líbano y criada en el Reino Unido, obtuvo la nacionalidad francesa con su nombre de soltera, Amal Alamuddin.
El Ministerio destacó que ambos “mantienen fuertes lazos personales, profesionales y familiares con nuestro país” y celebró su integración: “Estamos encantados de dar la bienvenida a Georges y Amal Clooney a la comunidad nacional”, añadió, dándole un toque francés al nombre del actor.
El Ministro del Interior, Laurent Nuñez, defendió la medida y confirmó que fue él quien firmó el decreto. “Es una gran oportunidad para nuestro país”, aseguró.
Clooney, en la promoción de su película “Jay Kelly”, comentó que está aprendiendo francés mediante una aplicación, mientras su esposa y sus hijos lo dominan con fluidez. En tono humorístico dijo en Canal+ que su familia “habla francés delante de mí para decir cosas terribles de mí sin que lo entienda”.
Los medios franceses informaron que los Clooney dividen su tiempo entre distintos países y residen parte del año en una villa del siglo XVIII cerca de Brignoles, en el sur de Francia, donde gozan de privacidad y mayor tranquilidad. En una conversación con Esquire, el actor mencionó que prefería criar a sus hijos lejos del entorno de Hollywood.
El proceso de naturalización, aunque generó cierto debate, fue respaldado por el gobierno francés como una decisión coherente con las políticas culturales que promueven figuras de relevancia global vinculadas al país.




