Washington — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que, por el momento, abandona su plan de desplegar efectivos de la Guardia Nacional en Chicago, Los Ángeles y Portland, tras encontrar obstáculos jurídicos que frenaron la iniciativa.
En una publicación en redes sociales, Trump explicó que decidió retirar temporalmente a los soldados. “Regresaremos, quizás de una forma mucho más diferente y fuerte, cuando la delincuencia comience a aumentar de nuevo… ¡Sólo es cuestión de tiempo!”, escribió el mandatario.
Los efectivos ya habían abandonado Los Ángeles, luego de haber sido emplazados previamente este año como parte de una ofensiva federal más amplia contra el crimen y la inmigración. También habían sido enviados a Chicago y Portland, en Oregón, aunque nunca llegaron a intervenir en las calles mientras los tribunales analizaban las impugnaciones legales contra su despliegue.
El plan respondía a la intención del presidente de fortalecer la presencia federal en zonas urbanas donde, según su administración, los índices de criminalidad seguían siendo preocupantes. Sin embargo, los cuestionamientos jurídicos y la oposición de las autoridades locales impidieron su implementación inmediata.




